¿Cómo se define a AJE?
AJE es la asociación de jóvenes empresarios más grande de Argentina. Después existen otros clústeres, otras instituciones que son de emprendedores, pero son micro y emprendedores. En AJE hay requisitos muy duros para poder ingresar como socio. Tienen que pagar aportes, tienen que tener 931, ponen un mínimo de empleados, la empresa tiene que ser sana financieramente y legalmente. Eso en otras instituciones no siempre pasa. Y eso también lo hace ser una institución, una asociación, muy prestigiosa en el país y centralizada en Córdoba, una de las ciudades más productivas del país.
Pero no son una entidad de nicho…
Claro, no. Hay cámaras que apuntan a diferentes sectores y AJE apunta a todos. O sea, AJE es una asociación que nuclea todos los sectores productivos, es multisectorial y es apartidaria. Entonces, lo positivo de todo eso es que AJE no responde a ninguna cámara y tiene independencia absoluta y la posibilidad de tener un staff profesionalizado propio.
¿Qué caracteriza a AJE y cuál es su finalidad?
El tema de ser multisectorial es el objeto principal, porque encontramos diferentes versiones, distintos análisis y eso es muy positivos por la mirada amplia que da y en el fondo existen muchos puntos de contacto. Me pasa que como parte de la Cámara Desarrollista de Córdoba allí se habla puntualmente del sector del desarrollismo. Hace poco fui a un evento de Camarco, y se habla puntualmente de la construcción. En AJE tenés diversidad absoluta y eso hace que tengas una apertura de conocimiento de lo que está pasando en todos los sectores. Y no centralizas y tenés una burbuja en solamente tu rubro y tu sector.
Y se amplía la red de contacto a múltiples sectores…
Para mí el contacto es una cosa, la vinculación es otra. Si uno abre el grupo de WhatsApp, encuentra 230 socios, que son 230 contactos. Para mí no es el contacto lo que vale, sino el vínculo. Entonces, cuando uno desarrolla ese contacto se convierte en vínculo, y tiene algo más. Y por eso también asumí la presidencia porque tengo buenos vínculos con todos. Entonces eso a mí me permitió poder detectar diferentes necesidades que buscaba en la asociación y las pude implementar en otros roles.
¿Antes de asumir como presidente ya estabas participando en la entidad?
Sí, hace más de cinco años. En agosto del 2020 durante la pandemia decidí sumarme para poder profesionalizar mi rol como empresario. Tenía 25, 26 años y fue mi primer paso en la vida institucional. A mí eso me dio vinculación, me dio profesionalización, me dio herramientas para hoy poder liderar una empresa con más de cinco unidades de negocio en funcionamiento, con proyectos activos. Y liderar la institución hoy para mí es un paso más de un gran camino porque fui pasando por diferentes roles. Pasé por tesorería, por comisión directiva y en la última gestión como director. Ahora me toca presidir la institución con la máxima responsabilidad porque no es mi voz la que está comunicando las ideas, yo estoy comunicando las ideas de 230 empresarios que al menos tienen una empresa. Entonces para mí es algo muy, muy importante y con máxima responsabilidad.
¿Hay 230 empresarios con al menos una empresa?
Sí, hoy son 230 que al menos tienen una empresa, pero imagínate que yo tengo cuatro, o sea que las empresas de AJE son muchas más. Después tenés empresas que son de gastronomía pero tienen unidades de negocio en servicio, en logística, de cosas muy diferentes. Y a su vez hay empresas que tienen 5 colaboradores y otras que tienen hasta 4.000. Por eso de manera global AJE representa a más de 25.000 puestos de trabajo directos, más todo el empleo indirecto, con todo lo que eso significa en aporte al PBI.
¿La edad es otro filtro para ser parte de AJE?
Sí, claro. Todos los socios tienen entre 20 a 40 años. Esa brecha también nos permite hablar de igual a igual. Para nosotros es una institución muy importante y está por encima de cualquier cámara, cualquier clúster, porque esto es apartidario y es multisectorial.
¿Qué desarrollo territorial tiene AJE?
En la provincia de Córdoba está la mayor parte. Nuestra idea original era empezar a abrir diferentes nodos en distintos lugares, pero dijimos, lo centralicemos en Córdoba porque si hoy somos 230, y hace 5 años éramos 60, en Córdoba hay una potencia. Entonces, en vez de salir a marcar territorio, a expandirnos, preferimos concentrarnos más en lo que somos hoy. Si hoy somos la institución más grande, vamos a fortalecer lo que ya tenemos. Muchas veces no significa que porque crezcas territorialmente vas a crecer en productividad, en representación.
¿Y el interior de Córdoba?
Por supuesto. Estamos en Córdoba ciudad y Córdoba interior: estamos Córdoba, Villa María, San Francisco, Río Cuarto, Carlos Paz. Pero la mayor parte es de Córdoba.
¿Cómo es el funcionamiento de esa estructura?
Tenemos ocho encuentros mensuales. Generalmente en las cámaras tienen uno a dos mensuales, y eso hace que el rol del empresariado joven rápidamente adquiera experiencia y competencias que hacen falta para poder liderar en un mercado tan competitivo. Entonces, desde la asociación tenemos una agenda muy variada, extensa y muy contundente con los proyectos, porque estamos constantemente en formaciones, visitando empresas de categoría, en charlas con empresarios reconocidos, viajes y misiones comerciales al exterior. Ahora estamos armando una comisión que le llamo Nuevos Negocios y Alianza Estratégica. Hoy AJE es una marca muy fuerte y muchas empresas quieren tener esa vinculación, ya sean empresas internas o externas. Entonces, qué mejor opción que armar una comisión exclusiva de nuevos negocios. Eso no está visto en ninguna otra institución. ¿Sabes lo que pasa? En Argentina está mal visto la palabra empresario. Está mal visto que seas buen empresario y da un poco de pudor hablar de plata, da un poquito de pudor o me da vergüenza decir que me comí un juicio laboral, que tuve un problema.
Cerrados….
Pero Argentina es así y yo creo que la gente que crece son los que tienen los negocios abiertos, que son colaborativos. Antes las empresas eran cerradas, y cada uno cuidaba su quinta. Y hoy creo que los negocios como son tan competitivos, son abiertos. O sea, yo no tengo por qué ocultarle mi información a otras empresas. Me nutren. Entonces, veo que es importante ver la inclusión, esa agenda variada, extensa y muy, muy intensa y profesional porque la vara es cada vez más alta. Ahora vamos a armar el tercer Impulsar, que es un evento histórico, con más de 3.000 inscriptos. O sea, hoy AJE está teniendo una posición muy fuerte en el mercado.
¿Cómo es la relación con el empresariado mayor?
Muy bien. Como mencionaba, hoy hay un cambio de cultura con respecto a hace 30 años. Antes vos preguntabas si contaban un fracaso y no ocurría; estaba mal visto. Hoy te lo cuentan hasta riendo. Entonces, yo creo que es lo que hoy hace diferente a los negocios. Porque para mí los negocios son relaciones. Yo hago una relación y puede ser que tenga un negocio. Pero si no hago una relación… Yo cierro un negocio y me estoy poniendo de novio básicamente con la otra parte. O sea, si no me llevo bien, no quiero hacer negocio. Porque antes era hago un negocio, estoy oculto y me voy. Y hoy es diferente. Yo he preferido ceder cuando le debo a alguien que perder la relación. Eso para mí es un valor importante que también se inculque en AJE. Y el empresario más grande entiende la nueva generación. También aprendió en la pandemia que ninguna persona puede ser eterna. La pandemia nos enseñó a pensar en que también hay etapas en las empresas que van pasando, etapas de las personas que también van pasando. Y para mí la empresa no puede ser dependiente de un empresario. Creo que las empresas que realmente subsisten y son sostenibles son las que el líder o el dueño de la empresa sabe soltar y sabe salir de esa silla de patriarcado y del monarca que siempre daba todas las directivas.
¿Lo practicás?
Claro! Hoy tengo seis líderes alrededor mío que ellos deciden absolutamente todo. Yo apruebo o no algunas cosas pero ellos tienen el apoyo al lado mío de cada cosa que van haciendo. Me parece y creo en esa construcción de empresas.
¿Cómo es tu día en la actividad privada de las empresas?
Nosotros tenemos la marca principal se llama Filomeni Desarrollos Inmobiliarios y estamos ahora en ejecución de tres housing en simultáneo. Estamos desarrollando 12.000 metros cuadrados en formato housing, casa en planta baja, casa en dos plantas, casa con posesión inmediata, casa con posesión más adelante, y a su vez también tenemos dentro de la empresa otra unidad de negocio que se llama Connecta Propiedades. Eso hace que la desarrollista sea la única empresa en Córdoba con una inmobiliaria integrada. Entonces, si el comprador necesita vender su inmueble para comprar, en una marca vendo producto y en la otra vendo servicio que es la inmobiliaria. Por otro lado también tenemos otra unidad de negocio que se llama Dilfi que es una fábrica de amoblamientos a medida justamente detectando de que cuando hubo la apertura de mercado que todas las fábricas de amoblamiento empezaron a desarrollar producto genérico abrimos una unidad de negocio que es 100% a medida con diseñadores propios.
¿Cómo están viendo desde la asociación el panorama hoy económico? ¿Cuál es el balance que hacen?
Es una montaña rusa. Argentinos en la montaña rusa. Pero yo creo que eso también nos pone a nosotros en una posición distinta respecto a la gente más grande. Es diferente surfear la ola a los 30 años que a los 70 años. Entonces, respecto a esa montaña rusa que hablamos siempre, la adaptación al cambio, la inteligencia artificial, la innovación, la tecnología, la energía, es para mí un valor agregado muy importante de los jóvenes empresarios. Y muchos tenemos empresas familiares, entonces también es una renovación a las generaciones anteriores que han hecho las fundaciones de empresas que uno las sigue consolidando.
Los cuatro pilares de la nueva conducción
Conectar: fomentar vínculos reales entre socios y generar alianzas estratégicas que potencien oportunidades de negocio.
Formar: fortalecer las capacidades del empresario joven, con foco en finanzas, liderazgo y formación técnica.
Impulsar: potenciar eventos de alto impacto que integren a estudiantes y referentes del sector.
Representar: consolidar la voz del empresariado joven en ámbitos de decisión, manteniendo una agenda pública apartidaria.