“Al frigorífico General Pico, nosotros fuimos en enero de este año. Constatamos que el manejo de los efluentes no era el óptimo y que además le faltaban habilitaciones. Estoy hablando de autorizaciones, licencias ambientales y además le faltaban algunos elementos técnicos para el control de las perforaciones”, señaló el funcionario.
Después de aquella inspección, las autoridades notificaron a la empresa para que cumpla con todas las exigencias, pero no hubo respuesta.
“Por eso, después de un tiempo prudencial, decidimos volver: vimos que algunas obras se estaban haciendo, pero que el manejo de los efluentes no era el adecuado. Además, el tema administrativo no estaba resuelto, por lo que aplicamos un cese preventivo precautorio”, relató Rinaudo.
Esto significa que el frigorífico no puede seguir operando en las condiciones en las que lo venía haciendo.
A raíz de eso, la firma se comunicó con la Policía Ambiental y ayer presentaron documentación, mientras prepara un plan de contingencia para el tratamiento de los efluentes.
Solución de fondo
“Mientras tanto, ya están con una obra realmente importante que va a significar una solución definitiva”, dijo Rinaudo.
-¿Qué implica el cese preventivo de actividades?
El cese preventivo y precautorio se mantiene hasta tanto el frigorífico no cumpla con todo lo exigido. ¿Qué quiere decir esto? ¿Puede funcionar? Sí, puede hacerlo, pero bajo ciertas condiciones. Por ejemplo, el manejo de efluentes lo deben mejorar rápidamente, y en este sentido están por presentar un plan de trabajo, que nosotros vamos a analizar con la gente de Recursos Hídricos. Este plan de trabajo lo deben presentar hasta tanto resuelvan el problema de fondo, que es la planta de tratamiento de efluentes que tienen proyectada y sobre la cual están avanzando para ponerla en marcha.