Luego del siniestro que la semana pasada activó el detector de monóxido de carbono en uno de los laboratorios de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad y en el que cinco becarios padecieron un principio de intoxicación, desde el pasado martes dieron inicio las obras que buscan subsanar posibles falencias que puedan haber originado el incidente.
“Empezaron a ejecutar las obras necesarias y los laboratorios no serán habilitados hasta tanto lo indique la Secretaría de Trabajo de la Universidad Nacional de Río Cuarto, desde la que se realizan las inspecciones y se da, o no, el visto bueno de las obras”, explicaron desde el departamento de Química de la Facultad de Ciencias Exactas.
En el lugar se promueven fundamentalmente tareas de plomería vinculadas al reemplazo de los sifones de las bachas de desagüe y a la revisión del estado de las piletas de piso.
A la vez, se mostraron optimistas en la posibilidad de que dichas obras se concreten de manera ágil a los fines de poder reactivar ese espacio de trabajo lo antes posible.
“Todos los trabajos de investigación que se estaban realizando en los seis laboratorios que actualmente están clausurados se encuentran suspendidos hasta tanto se vuelvan a habilitar el espacio”, explicó a Puntal el director del Departamento de Química, Mariano Correa.
Asimismo, una minoría de los investigadores que allí realizaban sus estudios utilizan otros laboratorios que no quedaron afectados al siniestro en la medida en que las condiciones que ofrecen esos espacios se adapten a la especificidad de sus estudios.
Los becarios, todos recuperados
Correa manifestó que los cinco becarios afectados en el siniestro registrado hace poco más de una semana en el campus se encuentran en buen estado de salud y que la situación no pasó a mayores tras el incidente que les provocó mareos y hasta náuseas, en mayor o menor medida.
Cabe recordar que el siniestro se registró el pasado martes 23 de mayo cuando en el laboratorio de Electroquímica se activaron los detectores de monóxido de carbono, lo que derivó en la puesta en ejecución del protocolo de seguridad que rige sobre la actividad.
Los becarios fueron atendidos en primera instancia por el Centro de Salud de la Universidad y luego se comunicó a la ART, debido a que trabajan para el Conicet. Y tanto los médicos de la Dirección de Salud universitaria como los del centro médico privado coincidieron en que todos estaban bien.
El mismo martes al mediodía se clausuró el laboratorio en cuestión de forma preventiva y tras un relevamiento realizado al día siguiente, se resolvió inhabilitar el conjunto de salas y someter el lugar a una intervención que se lleva a cabo desde el martes.
Investigan las causas
Consultado respecto a posibles avances en las pericias que buscan establecer las causas que derivaron en la activación de los detectores de monóxido, el director del Departamento de Química manifestó que aún no fueron determinadas y que todo ello es motivo de investigación.

