Desesperada búsqueda de Joaquín en Laboulaye: habría aparecido el celular
La búsqueda de Joaquín Sperani, el joven de 14 años que desde el jueves no se tiene noticias, movilizó ayer a toda la comunidad de Laboulaye y, tras una masiva marcha, los propios vecinos decidieron sumarse a los rastrillajes que en distintos puntos de la ciudad vienen realizando la policía y bomberos voluntarios en procura de dar con el menor.
La situación es desesperante, ya que no había hasta este sábado una pista o dato certero que pudiera dar con Joaquín.
El joven que cursa el secundario en el Ipem N° 278 “Malvinas Argentinas” salió de su casa el jueves antes de las 15 horas. Y desde ese momento nada más se supo de él.
Según contó Mariela Flores, mamá de Joaquín, nada sabe de su hijo desde ese momento. “Pasan las horas y días y no hay nada, me dicen en la Policía: ‘Sí, mamá, estamos investigando’, pero no hay nada”, decía la mujer horas antes de que comenzaran a aparecer unos primeros indicios.
A última hora de anoche, además el papá del joven desaparecido, en declaraciones a un medio de la ciudad, dijo que habría aparecido el teléfono de Joaquín y que esto generaba esperanzas. Según se indicó, el celular lo tendría un amigo de Joaquín, que sería justamente el que habría aportado información.
Joaquín Sperani salió de la casa poco antes de las 15 horas del jueves para asistir a clases y debía regresar alrededor de las 18.30. En medio, hay dudas de qué hizo, puesto que, de acuerdo al registro de asistencia de alumnos, no habría concurrido a clases, pero algunos compañeros le manifestaron a la mamá que lo vieron en el establecimiento. Asimismo, la ubicación de la bicicleta en el patio de la escuela genera dudas. Una cámara en inmediaciones del lugar lo habría situado en la puerta del colegio.
Ayer a las 14 se realizó una masiva movilización de vecinos que se dirigieron a la sede de la Policía de la Provincia para reclamar mayor agilidad en la investigación. Tras dialogar con el comisario mayor, Enrique Carreras, éste brindó detalles de lo actuado.
Inmediatamente, los presentes pidieron sumarse y recorrer los barrios. Y a las 17 horas, se formaron cuadrillas que se dirigieron al sector del Matadero. Horas antes la policía había recorrido el basural, cementerio y distintos barrios.
“Los datos son escasísimos”
A casi tres días de la ausencia de Joaquín, recién ayer habría surgido un dato aportado por un compañero, quien ayer por la tarde estaba siendo consultado por la policía y una psicóloga.
El comisario mayor Enrique Carreras, jefe de la Departamental, en diálogo con Puntal, confirmó que son escasísimos los datos con los que se cuenta. Al tiempo que confirmó que un compañero está brindando alguna información, pero que no aportarían para llegar al paradero de Joaquín.
Joaquín Sperani tiene 14 años. Desde el jueves por la tarde nada se sabe de él. La policía dijo que no hay datos certeros, salvo los brindados por un compañero.
Ayer la actividad en la sede policial fue incesante. Se llegó hasta la ciudad el ministro de Gobierno y Justicia, Julián López, quien mantuvo una reunión con las autoridades policiales y el fiscal actuante, Walter Guzmán. Pero a partir de las cero hora de anoche se haría cargo la fiscal Georgina Osella.
“Hasta el momento lo que tenemos es muy escueto. Pero no nos lleva a encontrarlo. Las pistas que tenemos no son seguras. Estamos trabajando con rastrillajes que hacen la gente de la Policía de la Provincia de Córdoba, los bomberos y un grupo de civiles que se ha sumado voluntariamente, Defensa Civil”.
Carreras mencionó que hoy está previsto que arriben a la ciudad de Laboulaye más personal policial especializado, de investigaciones. También este sábado, llegó a la ciudad la división Canes con perros adiestrados en la búsqueda de personas.
El comisario aclaró que todas las versiones que circularon entre el jueves y ayer fueron chequeadas y desechadas. “Las pocas pistas que tenemos y que, repito, no nos conducen a dónde está el nene, nos las está aportando un compañerito. Pero no es mucho”.
Asimismo, Carreras dijo que ya se pasó vista a varias cámaras de seguridad y se continúa con esta tarea.Pero admitió es un proceso lento, ya que deben coincidir franjas horarias y otros aspectos.
Un dato aportado por el comisario mayor fue que una de las cámaras lo sitúa a Joaquín en la puerta del colegio. “Hemos hecho ampliación de cámaras, pero nada ha surgido, seguiremos mañana (por hoy)”, destacó Carreras.
Anoche se dieron por finalizados los rastrillajes, pero en la sede policial se continuaba trabajando con los testigos y, en particular, con el compañero de Joaquín.
“No nos aporta aún el motivo por el que se fue ni a dónde estaría”, dijo en comisario a Puntal.
Carreras dijo que se agotarán todos los recursos hasta dar con Joaquín Sperani. “Queremos encontrarlo bien. En una ciudad de 22 mil habitantes no nos ha ingresado un dato potable que haya dicho lo hemos visto acá, o cruzado por allá. O que se fue hacia un pueblo vecino”, reiteró el comisario.
El relato de la mamá sobre el día de la desaparición
Mariela Flores brindó detalles en una entrevista que dio a LV20 sobre cómo fueron las primeras horas de búsqueda. Hay dudas sobre su concurrencia a clases, pero la bici estaba en la escuela.
Mariela Flores, la mamá de Joaquín Sperani, dio ayer una extensa nota en radio LV20 Laboulaye en la que contó detalles sobre cuándo tuvo el último contacto con su hijo.
“Joaquín el jueves entraba a las tres de la tarde a la escuela. A la mañana había comprado afiches que había pedido la profesora de Tecnología”, comenzó relatando la mujer.
Según la información que surgió de una cámara cercana al hogar, el nene salió de su casa a las 14.57 de ese día.
La mamá aclaró que en el hogar no hubo discusión ni motivo alguno que pudiera hacer sospechar su alejamiento del hogar.
“Es un chico muy tranquilo y esa tarde cuando vuelvo del patio le digo a mi marido que Joaquín ya debía estar llegando, tipo 18.20. Se hacen las 10 y nada. Como él sabe ir a la casa de mi hermana que vive a una cuadra y media, esperamos hasta las ocho (20 horas). Mi marido llamó a mi hermana Celina y le dijo que lo mandara para casa, Pero ella le responde que no lo vio en todo el día”.
Fue a partir de ese momento que los papás de Joaquín comenzaron a llamar a compañeros de la escuela para saber de su paradero. Mientras algunos decían que lo vieron en el colegio, otros hablaban de su ausencia.
Finalmente, el papá logró hablar con la preceptora de Joaquín, quien le habría dicho que no había estado en clases, según el registro de asistencia.
La mamá de Joaquín, en su relato, menciona a Melisa, una familiar o amiga, que, consultada sobre el menor, dijo que no lo había visto, pero salió en su búsqueda y al pasar por el colegio cerca de las 22 horas del jueves vio que la bicicleta estaba en la institución. “Le dije que no la tocara para que la policía fuera y viera”, agregó la mamá.
Paralelamente, realizaban llamadas al celular de Joaquín, pero éste aparecía como apagado. “Yo me fijo en el WhatsApp y veo que había entrado por última vez a las 13.30, cuando estaba en casa. Y después no lo activó más. Eso me generó más malestar”, dijo la mujer.
Ya radicada la denuncia se comenzó a recabar información, para dar con el paradero del menor. En medio, surgieron versiones de que Joaquín se habría retirado de la puerta de la escuela con una joven. Pero dicho dato fue desechado por la Policía.
La mamá apuntó a la lentitud del accionar policial. Es por ello que convocó a la marcha de ayer, con una amplia respuesta.
Portando carteles con la foto de Joaquín, llegaron a la sede policial pidiendo se aceleren los procedimientos. Asimismo, vecinos se sumaron a la búsqueda.
La preceptora que estuvo en la radio LV20, acompañando a los padres, sostuvo que el menor estuvo en la puerta del colegio pero no habría entrado. Al momento de decir cómo es Joaquín, indicó es un “nene tranquilo, no es muy sociable, introvertido”.
Luego de la nota, en la radio, y mantener una reunión con la Policía, el ministro de Seguridad de la Provincia y autoridades judiciales, los padres encabezaron la marcha por las calles y luego se sumaron a los rastrillajes.
“No queremos que sea otro caso como el de Andrea del Fa”, dijo una de las vecinas, en referencia a la mujer embarazada desaparecida hace ya casi dos décadas en Laboulaye. Aunque hay condenados, el cuerpo de la joven nunca apareció.