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La creatividad y el ingenio del "Gato Garino", el mecánico de Laboulaye

Con presupuesto cero, pero con diseños únicos y un excelente trabajo de ingeniería, Daniel Fernando Garino Suárez es el inventor de una motocicleta de 4,23 metros de largo y un "Ovnipotente", regalo de cumpleaños para su hija

“El gato garino y su moto”, es así como se lo conoce, no sólo en su ciudad natal Laboulaye, sino en el país, ya que Daniel Fernando Garino Suárez comparte a través de sus redes sociales las increíbles piezas y trabajos que construye por medio de material reciclado.

Desde un ovni, un triciclo invertido, motocicletas hasta un brazo robot, el mecánico Garino es fabricante de estas piezas únicas con lo que encuentra en las calles de la localidad.

“Cada trabajo es con presupuesto cero, si bien cada uno de ellos lleva un proceso de diseño arquitectónico y resistencia de materiales para crear cosas que sean resistentes. Hay que respetar diseños de ingeniería”, precisó Garino, quien manifestó la constante ayuda de los vecinos de Laboulaye, quienes le aportan materiales que ya no los utilizan.

Cada trabajo es con presupuesto cero, si bien cada uno de ellos lleva un proceso de diseño arquitectónico y resistencia de materiales para crear cosas que sean resistentes. Hay que respetar diseños de ingeniería Cada trabajo es con presupuesto cero, si bien cada uno de ellos lleva un proceso de diseño arquitectónico y resistencia de materiales para crear cosas que sean resistentes. Hay que respetar diseños de ingeniería

Un futuro inventor

La infancia del laboulayense transcurrió en su mayoría en la gomería de su papá, donde actualmente se encuentra su taller mecánico en la localidad.

A su corta edad, construyó los famosos muñecos Rambo con plastilina, además de inventar juguetes con palitos de helado, con cáscaras de nueces, entre otros materiales que iba encontrando por su casa.

Ya en su adolescencia, armó un avión y un auto de juguete con distintas piezas que venían en una caja, fue así que cuando terminó la escuela primaria, decidió ir a una escuela técnica en Laboulaye, donde participó de la fabricación de un brazo robot.

Una de sus primeras intervenciones fue una motocicleta de 4,23 metros de largo como homenaje al taller mecánico y a la gomería de su padre, ya que se encuentra en la calle Juan A. Más 423 de Laboulaye.

Tras sus capacitaciones, ingenio y creatividad, Garino es artista plástico y maestro de enseñanzas prácticas, quien aseguró que dio cinco años con asistencia perfecta.

“Siempre he estado inventando cosas, he ayudado a mucha gente con mis piezas. He hecho triciclos para personas discapacitadas, te llena el alma la satisfacción de ayudar a quien lo necesita y eso no se puede comprar en este mundo tan materialista” , enfatizó Garino.

Cada una de sus piezas son únicas, desde su diseño hasta la elaboración de sus creaciones que son con trabajo manual y con materiales reciclados que él encuentra o que son donados por familias y negocios de la localidad.

“Paso al lado de un conteiner y lo que veo que puede servir lo llevo al taller. Hay materiales que ya tengo guardados, uno se las rebusca con lo que tiene, sería hermoso tener un inversor para yo seguir con mis ideas”, dijo a Puntal y sumó: “La verdad todo se puede hacer, sólo falta imaginarlo y materializarlo. Es un desafío trabajar así, pero es hermoso después ver el resultado”.

El “Ovnipotente”

Sin dudas, el amor de un padre a su hijo es tan fuerte que rompe cualquier tipo de límites y Daniel Fernando Garino Suárez es claro ejemplo de ello, ya que en el cumpleaños número cinco de “su princesa”, como él la describe decidió cumplirle un sueño: tener su propio ovni.

En diálogo con Puntal, el laboulayense, padre de Angelina Adeley Garino, relató que el regalo surge tras un viaje de su hija junto con su mamá, su tía y su prima al Cerro Uritorco, en la ciudad de Capilla del Monte.

Ovni finalizado Garino.jpeg

“Vino enloquecida con los extraterrestres y ovnis, y ella quería su propio ovni. Se me ocurrió hacerlo con una moto adentro para que podamos movilizarnos. Respeté las normativas de tránsito vigentes y estuvo listo para su cumpleaños, estaba feliz, dimos una vueltita en su cumpleaños y su carita de felicidad fue el regalo más hermoso como papá”, comentó Garino.

Con una motocicleta Yamaha Job, prestada por su hermana, tiras de luces led que fueron regalo de un amigo del laboulayense, bandejas de aluminio que eran usadas en la panadería para hacer el pan y otros materiales, la idea de Garino había sido concebida, sólo faltaba ver cómo su hija se iba a sorprender porque su papá había logrado construir lo que ella más anhelaba.

“Si con presupuesto cero y usando materiales que otros tiran puedo hacer cosas que no existen, no me quiero imaginar si tuviera todos los recursos necesarios”, manifestó Garino, quien señaló que se encuentra trabajando con accesorios personalizados para motos de alta gama, además de un kit para personas con discapacidad transformando una moto en triciclo para mayor accesibilidad.

Cabe señalar que el laboulayense trabaja con programas de diseño como Autocad y Solid Work.