Alrededor de un centenar de vecinos de barrio Las Delicias se manifestaron ayer para reclamarle a las autoridades medidas para combatir la inseguridad. En este sentido, uno de los ejes centrales fue la restitución del personal de la posta policial que, según dicen, terminó por desmantelarse hace tres meses. Sostienen que desde entonces se multiplicaron los robos en la calle y en los domicilios y que, pese a que se realizan las denuncias y se aportan datos concretos, los casos no se resuelven.
Un centenar de personas se congregó ayer en la esquina de Rubén Darío y Colombia, pasadas las 18, para pedir que alguien tome cartas en el asunto. La mayoría de los manifestantes pertenecen a la colectividad boliviana, con fuerte presencia en el barrio.
“Lo que estamos viviendo durante estos días son hechos de inseguridad, robos permanentes que en nuestro barrio. A cualquier hora del día ingresan, nos roban y las personas no pueden salir libremente a sus trabajos porque son objeto de robos de sus celulares, y a nuestros hijos les quitan sus mochilas cuando van al colegio”, se quejó Félix Gutiérrez, referente de la colectividad boliviana de Río Cuarto.
“Las denuncias se hacen, a estos hechos los hemos denunciado. Hay varios compatriotas que tienen sus denuncias hechas, pero se queda ahí: la Policía no hace nada”, amplió.
Uno de los reclamos centrales de ayer es porque ya no está operativa la posta policial de la calle Rubén Darío, instalada allí después del brote xenófobo del año 2014.
“Hace más de tres meses que está pasando esto, desde que se ha levantado la posta policial y ya no hay presencia policial en el barrio. No se ven los patrulleros como antes, entonces aprovechan cualquier momento para delinquir”, apuntó en este sentido Félix Gutiérrez.
La manifestación se realizó con un corte de calle en la bajada del Puente Abela, a la altura de Colombia, con banderas de Bolivia y consignas que exigían reforzar la seguridad en el barrio.
La palabra de los damnificados
Varios de los presentes en la concentración fueron víctimas de hechos de inseguridad en el último tiempo.
Gladys Quispe, una de las últimas víctimas de ese tipo de hechos, relató lo vivido el domingo al mediodía: “Volvía del kiosco cuando un chico me agarró de atrás y como lo conozco lo llamé por el nombre y todo, pero me forcejeó, me empujó y me sacó el celular; no pude más porque tenía las bolsas en la mano y el celular se me cayó”.
Otra de las damnificadas, Nancy Herrera, dijo que es tal el grado de inseguridad del barrio que “roban a las 10 de la mañana, al mediodía, a las 3 de la tarde”.
“No se puede dejar solos a los chicos; no se puede andar más en la calle con teléfono, con mochila ni cartera porque te lo sacan.Después de que se fue el destacamento de la Policía, empeoró muchísimo. Antes había presencia policial pero ya no se ve”, señaló.
Finalmente, Juan Bernabé, otro vecino, comentó: “Me robaron una moto y una prolongación para mi máquina; 250 metros de cable especial que hoy vale 300 mil pesos y no lo puedo comprar. Eso me frena para agarrar algún trabajo”.

