Una profe levallense superó una grave lesión y cumplió el sueño de correr 70 km
“No vas a poder volver a hacer deporte” fueron las palabras que en 2015 escuchó Liliana Dutto de parte de su médico tras una grave lesión en la rodilla. Pese a ello, esta deportista levallense no se rindió y el diagnóstico adverso sólo hizo nacer en ella una fuerte motivación que la llevó a conocer el running, su gran pasión. A base de puro esfuerzo, años de rehabilitación y horas entrenamiento; el último sábado pudo cumplir el sueño de correr 70 kilómetros en el Patagonia Run. Ella es profesora de Educación Física del Ipea 239 Héctor Reynal y además forma parte de “Las Medaneras”, un grupo de mujeres de su pueblo que comparten el amor por correr.
En diálogo con Puntal, la corredora aseguró que practicar esta disciplina le cambió la vida y se convirtió en “un cable a tierra” que la estimuló en momentos difíciles en los que los pronósticos apuntaban a que no podría hacer más actividad física de impacto. El pasado fin de semana logró cruzar la meta en una competencia que se desarrolló en San Martín de los Andes, y que constituye una de las carreras más importantes de Latinoamérica; en la que se midió con atletas argentinos y de diversas partes del mundo.
El proceso para poder llegar a realizar ultramaratones fue arduo, según comentó la atleta, quien empezó a practicar y entrenar para trail run desde 2017. “Fue difícil al principio, estuve un año para que la rodilla no se me inflamara, tuve que tener mucha paciencia. Ese año probé una carrera y como me gustó mucho pensé en comenzar a hacer esto de manera más seria. Así, llamé a un entrenador especialista en montaña, cambié mi alimentación y empecé con gimnasio. De esta manera comencé a correr distancias más cortas, al principio me parecía un montón correr 10 kilómetros”, expresó.
Liliana comentó que con el paso del tiempo se animó a maratones de mayor distancia, hasta que llegó a completar 50 kilómetros y el año pasado compitió en 60 kilómetros. Así, se puso el objetivo de presentarse en el Patagonia Run y concretar su sueño.
La preparación física para este último desafío le llevó un año. “Esto no fue de un día para el otro, me llevó mucho prepararme. Hubo mucho de gimnasio y también fue complejo porque en Levalle no tenemos montaña, nada de desnivel, así que una vez al mes me iba a Alpa Corral, a unas tres horas de viaje, para así poder entrenar. También hubo trabajo con nutricionista y kinesiólogo porque el cuerpo sufre mucho desgaste”, afirmó.
Describió que la carrera en el sur argentino le tomó 14 horas y 45 minutos, sólo apenas un poco más del tiempo que había planificado. “La disfruté un montón, fue una experiencia hermosa; si bien el cuerpo se cansa, nos preparamos tanto para esto. Mi idea no era conseguir un puesto o una medalla sino llegar y hacerlo bien”.
“Las Medaneras”
En General Levalle, Liliana es una de las precursoras de “Las Medaneras”, un grupo de mujeres del pueblo que comparten la pasión por las carreras. “Con una amiga mía que también es profe de Educación Física empezamos con esto y después se comenzó a contagiar gente. Ahora somos muchas. Son todas grandes, la mayoría tiene más de 40 años. Es realmente hermoso porque cada una tiene su historia. Una de ellas tenía obesidad y esto le cambió su vida. A todos lados vamos a correr juntas. Empezamos siendo 5 y ahora somos 15”, narró.
Además contó que el nombre de la agrupación se debe a que en la localidad “hay sólo médanos, no tenemos montaña, por lo que a modo casi cómico nos denominamos así”. “Cada una corre su distancia y lo que le decimos a las que arrancan es que de a poco se puede, que no hay cosas imposibles poniéndose objetivos a corto plazo”, cerró.