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Sin los productores, presentaron el proyecto de ley agroindustrial

Es una serie de beneficios y ventajas que buscan potenciar la producción y las exportaciones. Pero la Mesa de Enlace había reclamado que se incluya la eliminación de retenciones, especialmente en las economías regionales y un camino de baja en los principales cultivos que aparecían en el anteproyecto y que no quedaron en la propuesta final

El Gobierno nacional presentó ayer el proyecto de ley de fomento de la actividad agroindustrial con la mira puesta en la ampliación de las exportaciones y la generación de empleo. Sin embargo, en el anuncio no estuvieron presentes los representantes de la Mesa de Enlace nacional que decidieron no asistir en señal de disconformidad con el texto final que se enviará al Congreso. Entre los temas centrales que llevaron a los dirigentes del agro a ausentarse, estuvo la ausencia de un capítulo específico de “estabilización tributaria”, dentro del cual se incluía la quita de retenciones para las economías regionales y la baja gradual a los principales granos. “Es más una ley pensada para la industria que para el sector primario y nosotros avisamos que si eso quedaba así no íbamos a acompañar porque el punto de retenciones es el fundamental para los productores”, explicó una fuente de la Mesa de Enlace a Tranquera Abierta, quien además recordó que ese capítulo estaba en los anteproyectos que se discutieron a lo largo del último año. De hecho, el trabajo entre el Consejo Agroindustrial Argentino que incluye a más de 60 entidades del campo y la industria, y el Gobierno tenía 7 capítulos temáticos: proyecto de ley específicopara promover exportaciones, otro del sector de las carnes, uno con las economías regionales y el cuarto para simplificar la operatoria y facilitar el comercio exterior. Luego se agregaron otros tres: pesca, biocombustibles y baja de retenciones. Este último, fue el que finalmente quedó fuera del anteproyecto y motivó el enojo de la dirigencia agropecuaria.

Lo cierto es que la norma que se enviará al Congreso prevé la amortización acelerada en tres años - actualmente es en diez años- o acorde al tipo de inversión en cada sector del agro (por ejemplo, en la olivicultura es de 40 años).

Para inversiones en construcciones -excluida viviendas- y de infraestructura, establece que la cantidad de cuotas anuales, iguales y consecutivas será la que surja de considerar su vida útil, reducida al 50% de la estimada.

También, prevé la devolución de IVA para inversiones en el plazo de un año, cuando actualmente eso se realiza en cuatro años.

Los interesados en acceder a los beneficios impositivos dispondrán de una “ventanilla única digital”, mientras que los controles posteriores verificarán el cumplimiento considerando indicadores tales como volumen de ventas, volumen de producción física, volumen de exportaciones físicas, cantidad de personal ocupado o inversiones realizadas.

Para actividades agroindustriales que tengan IVA diferentes, se podrán computar los débitos fiscales generados por tales operaciones: esto beneficiará al sector de carne porcina, entre otros.

Por otra parte, el Régimen establece que los productores ganaderos, ante la valuación de hacienda vacuna a los fines del impuesto a las Ganancias, podrán optar por valuar sus existencias al momento de la venta y no durante el tiempo de engorde.

https://twitter.com/AgriculturaAR/status/1443701907852251143

En ese sentido, la norma abarca a la hacienda cuyo peso promedio sea igual o superior a los 400 kilogramos vivo o que esos animales presenten un rendimiento en playa de faena de 225 kilogramos res con hueso en gancho.

Dejarán de pagar el Impuesto a las Ganancias durante los años de engorde y lo harán cuando los productores vendan los novillos: esto aumentaría la cantidad de carne para consumo en más de 60 mil toneladas anuales, según estimaciones del Consejo Agroindustrial Argentino.

Asimismo, con el propósito de incrementar la productividad de la ganadería vacuna, el proyecto prevé beneficios promocionales que alcanzarán a los ganaderos que obtengan, con respecto al promedio de los tres últimos ejercicios fiscales, aumentos en los porcentajes de destetes de terneros logrados o aumento del peso promedio de los animales enviados a faena.

La iniciativa se propone, también, incrementar el uso de semilla fiscalizada de especies autógamas de producción nacional y estimular la producción sustentable empleando fertilizantes e insumos, incluyendo los biológicos.

En este punto, se estableció un certificado de crédito fiscal intransferible, hasta el 50% de los gastos y erogaciones deducibles del Impuesto a las Ganancias correspondientes a adquisiciones de fertilizantes orgánicos e inorgánicos, insumos y fertilizantes e insumos biológicos, semillas autógamas, forrajeras y hortícolas, debidamente identificadas y fiscalizadas. Ese certificado podrá ser utilizado por el término de 24 meses desde su emisión para la cancelación del Impuesto a las Ganancias o de sus respectivos anticipos y/o de la Contribución Especial sobre el Capital de las Cooperativas, y no podrá dar lugar a saldos a favor ni a reintegros o devoluciones por parte del Estado Nacional.