Schiaretti le pidió a Guzmán por la industria de los biocombustibles
La semana pasada, representantes de la industria de los biocombustibles le escribieron una carta al ministro de Economía Martín Guzmán, alertándolo sobre la situación terminal de un sector, que pasó de florecer de la mano de una ley de promoción dictada en 2006 a languidecer -15 años más tarde-, por la falta de respuestas.
Esa misma misiva fue enviada a los gobernadores de seis provincias productoras de bioetanol, para que se sumen al planteo e intenten una respuesta nacional, con el objetivo de rescatar al sector de la quiebra. Ayer, el gobernador Juan Schiaretti se hizo eco de ese planteo y, también, se dirigió al ministro, con el fin de intentar una respuesta de la Casa Rosada.
El mandatario envío una nota en la que manifestó su disposición para el trabajo conjunto, así como la necesidad de encontrar soluciones a la problemática del sector. Según trascendió, el ministro de Economía nacional sostuvo que se están buscando alternativas equilibradas.
Las dificultades del sector pasan por una combinación de factores, que alteraron de raíz la realidad y las perspectivas de la industria de los combustibles renovables. Comenzaron los problemas cuando la gestión de Mauricio Macri decidió cambiar el modo de actualización automática mensual de los precios: avanzó en un esquema que le daba a la Secretaría de Energía la posibilidad de definir el precio que las petroleras le pagaban a las fábricas de etanol y biodiésel. Esto provocó más de una discusión, porque no siempre eso estuvo en línea con lo que marcaba la ecuación polinómica anterior. Luego, en diciembre pasado, directamente esa actualización se interrumpió, y sólo hubo un aumento en 12 meses, que se resolvió a mitad de octubre y fue del 10%, siendo que en los surtidores los combustibles treparon 25%, entre agosto y este fin de año. En paralelo, el valor del maíz y la soja aumentaron fuerte y presionaron la ecuación interna de las empresas, poniéndolas en terreno rojo. Costos en escalada y precio de venta congelado, la ecuación se rompió.
Ayer, el gobernador Schiaretti se montó sobre esa realidad. Le planteó a Guzmán la necesidad de rescatar a los biocombustibles de la incertidumbre actual. Según se informó oficialmente, la intención fue la de ponerse a disposición para trabajar mancomunadamente y encontrar soluciones.
El escrito destaca el convencimiento de las autoridades provinciales, en relación con el desarrollo del complejo de biocombustibles. Al mismo tiempo, expresa la preocupación por el vencimiento de los plazos de la ley que daba previsibilidad a inversiones actuales y futuras en la Provincia, así como la no disponibilidad de un precio de adquisición de bioetanol acorde, sumado al incumplimiento de los cortes de mezclas establecidos en dicha ley, imposibilitando el normal funcionamiento de empresas cordobesas del rubro.
Allí, incorporó dos elementos más Schiaretti: el vencimiento de la ley -vigente desde 2006-, que se dará en mayo próximo. Esto agrega incertidumbre a futuro, -ver página 8- algo que vienen denunciando las empresas del sector, vinculado con que las naftas no tendrían el corte fijado por esa normativa.
Conjunto
Por otra parte, el gobernador destacó en la misiva la importancia de un trabajo conjunto en políticas a largo plazo y recordó que se ha presentado, en la Cámara de Diputados, un proyecto integral que favorece las energías renovables, impulsado por el legislador riocuartense Carlos Gutiérrez.
Con respecto al escrito enviado, el ministro Guzmán respondió que se está trabajando y buscando una solución equilibrada, a través de la Secretaría de Energía, a cargo del neuquino Darío Martínez.
También, desde la Provincia, se remarcó -en contraste con la Nación- que la Legislatura de Córdoba aprobó, recientemente y por unanimidad, la nueva ley provincial de biocombustibles y biomasa, que fortalece la creación de empleos, promueve la industrialización de los productos primarios, agrega valor y genera divisas a través de las exportaciones.