“El liderazgo docente no depende únicamente del cargo que se ocupa, sino que se construye día a día a través de los vínculos, la idoneidad, la credibilidad y la capacidad de despertar en los estudiantes el deseo de aprender y crecer”.
Laura Lewin disertó ayer sobre liderazgo docente y herramientas para gestionar el aula sin gritar, en el Colegio La Merced.
La especialista en educación reflexionó sobre los nuevos desafíos de la tarea docente y destacó la importancia de construir vínculos, generar credibilidad e inspirar a los estudiantes.
“Una cosa es cargo y otra cosa es liderazgo”, fue una de las ideas centrales de la charla.
En este sentido, señaló que los cambios sociales y culturales han transformado profundamente la relación entre docentes, estudiantes y familias.
La autoridad, que anteriormente podía estar asociada a la edad, al rol o a la institución, hoy debe construirse a partir de otros elementos.
Y destacó tres aspectos fundamentales para lograrlo: “La idoneidad, la credibilidad y la capacidad de establecer vínculos”.
Para explicar este proceso, Lewin desarrolló cinco niveles del liderazgo docente, a saber:
- El primer nivel está relacionado con el cargo formal.
- En el segundo nivel aparece un elemento clave: la relación.
- El tercer nivel está vinculado con la idoneidad y credibilidad.
- En el cuarto nivel surge la inspiración.
- Y, finalmente, el quinto nivel representa el grado más alto de liderazgo: la admiración.
En suma, se resaltó “el papel del docente como referente y la necesidad de construir una autoridad basada no en la imposición, sino en la confianza, el conocimiento y la capacidad de inspirar”.

