En el corazón del "Decano" no hay crisis, pero sí una saludable impaciencia. Tras demostrar pasajes de buen fútbol que aún no se reflejan en la tabla, el equipo de Hugo Colace recibe esta noche a Estudiantes con una misión clara: transformar las buenas sensaciones en tres puntos vitales.

Aunque en el "Imperio" cordobés la urgencia no asfixia, la ansiedad por abrazar la primera victoria del año es palpable. El plantel sabe que un triunfo no solo daría oxígeno, sino que validaría el crecimiento futbolístico que vienen exhibiendo. Antes de partir hacia el compromiso, Gabriel Alanís y Siro Rosané tomaron la palabra en conferencia de prensa, oficiando como las voces de un grupo que está listo para dar el salto y ordenar, de una vez por todas, su camino en el torneo.

Según los medios Tucumanos, “El objetivo que excede lo estadístico: necesita descomprimir el clima que dejaron los primeros pasos del torneo. En el Monumental “José Fierro”, los dirigidos por Hugo Colace buscarán que los tres puntos funcionen como ese punto de inflexión que ordene el panorama, calme tensiones y vuelva a conectar al equipo con su gente”.

Y al parecer ese clima se respira, ya que como grandes de la categoría necesitan demostrar ante un equipo que pisa cada vez másfuerte como lo es “el Celeste del Imperio”.

El inicio para los locales no fue el esperado en 25 de Mayo y Chile. Dos derrotas como visitante con la sensación de que algo pudo rescatarse; dos empates en casa que dejaron gusto a poco. Cuatro fechas del Apertura en las que Atlético insinuó una identidad, mostró pasajes interesantes de juego asociado y presión alta, pero no logró sostenerlos en el tiempo. La idea aparece por momentos; los puntos, todavía no.

Al parecer, la caída 2-1 de la última semana ante Sarmiento, en Junín, fue la que más golpeó. No sólo por el resultado, sino por la forma. Un primer tiempo desdibujado, sin intensidad ni claridad, que contrastó con algunos tramos alentadores frente a Huracán. Esa imagen terminó por profundizar dudas, magnificar errores previos y opacar los pasajes que habían generado cierta expectativa en partidos anteriores.

Según detalló entre Huracán y Sarmiento hubo un punto de quiebre en el rendimiento, y el propio DT lo reconoció. “Fueron partidos muy diferentes. En Junín el clima estaba complicado, pero no es excusa. Jugamos un primer tiempo malo y no me cuesta decirlo. En el segundo lo salimos a buscar de otra manera, hicimos el gol y lo peleamos hasta el final. Es un partido que ya pasó; ahora pensamos en Estudiantes”, sostuvo.

Atlético sabe que dejar puntos ante rivales directos impacta de manera inmediata en la tabla de promedios. Estudiantes de Río Cuarto integra ese lote que pelea en la misma franja, lo que convierte el cruce en algo más que un partido de la fecha: es una oportunidad para sumar y, al mismo tiempo, marcar diferencias.

Cabe recordar que Estudiantes hoy está último en la zona que también integra Atlético, producto de tres derrotas y un empate 0-0 frente a Argentinos. Además, estará en la cancha un conocida entre las camisetas visitantes: la de Mateo Bajamich, con pasado reciente en el “Decano”.

El duelo de esta noche promete mucha entrega y ambos entrenadores dispondrán a los mejores para salir en busca de los puntos.