Consultado por el reciente traspié ante Instituto, Valenti fue claro sobre la principal diferencia entre el León y sus rivales de zona: no es de fútbol, es de fortuna. " A nosotros los errores nos están costando carísimo. Cometemos un error y termina en gol, y en el equipo rival tal vez no termina en nada", graficó el defensor, dejando en evidencia que Estudiantes compite de igual a igual pero paga cada imprecisión al precio más alto.
El propio jugador repasó la seguidilla de situaciones fortuitas que golpearon al equipo en los últimos encuentros —desde rebotes inesperados hasta jugadas que se salieron de libreto— y fue contundente: "Son imprevistos las cosas que nos pasaron... nadie se quiere equivocar, pero nos tocó, lamentablemente nos pasó y tratamos de que no vuelva a suceder".
Lejos de resignarse, el jugador destacó el temple anímico del grupo a la hora de reponerse dentro del campo de juego. Recordó que frente a Instituto, pese a encajar el primer gol de manera inesperada, el equipo "no dejó de intentar" y siguió generando situaciones claras de gol hasta el final. El mensaje interno, aseguró, es no bajar el rendimiento pase lo que pase: la idea nunca es conformarse con un empate, sino salir a buscar la victoria desde el arranque.
Sobre el cierre, consultado sobre si el plantel siente que el milagro de la permanencia todavía es posible, Valenti no dudó: "Yo no pierdo la esperanza. Esto no deja de ser fútbol", sentenció. Y agregó una definición que pinta de cuerpo entero al vestuario celeste: "Nosotros nos brindamos al máximo... la gran mayoría de los partidos de este torneo creo que no nos sobrepasó nadie y eso es lo que nos caracterizó siempre", concluyó en la previa al viaje a Córdoba .
Torneo proyección: Estudiantes venció al escolta y se metió arriba
El equipo de Acuña volvió a hacer valer su localía y derrotó 1 a 0 a la Reserva de Estudiantes de La Plata en la Ciudad Deportiva por la novena fecha.
Otra vez fue local, otra vez respondió. La Reserva de Estudiantes de Río Cuarto confirmó en la Ciudad Deportiva que este presente de crecimiento no es casualidad y se quedó con un triunfo de peso ante la Reserva de Estudiantes de La Plata, uno de los animadores fuertes de la Zona B, por la novena fecha del Torneo Proyección Clausura.
El único tanto del partido llegó a los 26 minutos del primer tiempo, cuando Mateo Rodríguez aprovechó una salida errada de la última línea visitante para poner el 1-0 definitivo. Un gol que reflejó lo que viene siendo esta versión del Celeste: atenta, presionante y con la lectura justa para capitalizar cada error rival.
El resultado tiene un valor doble. No solo le cortó una racha de dos triunfos consecutivos al Pincha, sino que además le permitió al equipo de Río Cuarto trepar al segundo puesto de la Zona B, con 18 unidades, quedando cada vez más cerca de los puestos de privilegio del certamen.
El semillero celeste sostiene así una campaña que, fecha tras fecha, sigue sorprendiendo para bien en el ambiente del fútbol de ascenso cordobés. Del otro lado, el conjunto platense —que llegaba entonado tras dos victorias al hilo y ocupaba la punta de la zona— sintió el golpe: perdió el liderazgo y ahora deberá afrontar el clásico ante Gimnasia con la necesidad de reencontrar el rumbo.
Sin tiempo para relajarse, la Reserva del León ya piensa en lo que viene: visitará a Instituto en la próxima fecha, en otro examen exigente que la mantendrá a prueba en su lucha por seguir arriba en la tabla.
Cada partido de local se convierte en una nueva demostración de que este semillero celeste está construyendo algo sólido: con trabajo, carácter y la Ciudad Deportiva como fortaleza, el León de la Avenida sigue soñando en grande en la Zona B de la mano del experimentado Gerardo Acuña y su cuerpo técnico.