Los dirigidos por Lucas Rey derrotaron al elenco neerlandés por 2 a 1 con los goles de Tomás Domene y Matías Rey, logrando así subirse por segunda vez en la historia a un podio en una Copa del Mundo.
El comienzo del encuentro no fue nada fácil para Los Leones, ya que durante el primer cuarto Países Bajos dominó, aunque no pudo generar situaciones claras para ponerse en ventaja.
El segundo cuarto manejó la misma tónica, aunque ambas selecciones tuvieron su chance a través de un córner corto que no consiguieron capitalizar. De esta manera, el encuentro se iba al descanso de medio tiempo con una igualdad sin goles.
Los Leones salieron al tercer cuarto mucho más concentrado y pudieron igualar en cuanto al desarrollo del juego. Así fue como se pusieron en ventaja a los 10 minutos, cuando Domene desvió con mucha categoría luego de un gran pase de Facundo Zárate.
En el último cuarto parecía que todo se encaminaba hacia un cómodo triunfo para Los Leones, ya que Países Bajos se quedó con un jugador menos durante 10 minutos por la tarjeta amarilla a Jorrit Croon. Sin embargo, allí comenzaron las imprecisiones para los jugadores argentinos y Países Bajos llegó a la igualdad a través de Middendorp en un córner corto.
Lejos de bajar los brazos ante esta situación, Los Leones fueron en busca del triunfo y consiguieron el tan ansiado 2-1 con poco menos de dos minutos para que sonara la chicharra, cuando el eterno Matías Rey, de 41 años, recibió un rebote tras un córner corto y definió para darle la victoria a sus compañeros.
De esta manera, Los Leones consiguieron la segunda medalla de bronce en un Mundial, luego de la obtenida en La Haya 2014.