El juez brasileño Sérgio Moro ordenó ayer la captura del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, a quien le dio plazo hasta hoy para presentarse y quedar detenido en la sede de la Policía Federal de Curitiba para cumplir su condena a 12 años y un mes de prisión por un caso de corrupción.
La decisión fue tomada luego de que Moro recibiera un oficio del Tribunal Regional Federal 4 de Porto Alegre pidiendo la detención del exmandatario al juez del Lava Jato.
Lula afirmó anoche que la orden de prisión en su contra es un “absurdo” y una obsesión del juez Moro.
El expresidente fue condenado en dos instancias a 12 años y un mes de prisión por haber recibido un departamento en propiedad oculta de la empresa constructora OAS en la ciudad balnearia de Guarujá, en el litoral de San Pablo, como parte de los ingresos ilegales que recibía su Partido de los Trabajadores (PT) para sus campañas.
Moro escribió en su fallo: “En atención a la dignidad del cargo que ocupó, le concedo (a Lula) la oportunidad para presentarse voluntariamente a la Policía Federal en Curitiba hasta las 17 de mañana (por hoy)”.
Moro pidió a la Policía Federal no esposar al expresidente, quien acusó al magistrado por persecución política ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU.
El expresidente, al conocer la noticia, salió en automóvil del Instituto Lula, de San Pablo, hasta la sede del Sindicato de Metalúrgicos de Sao Bernardo do Campo, su cuna política.
Recurso ante el alto tribunal
Según dijo una fuente cercana a Lula, su equipo de abogados cree que el miércoles la Corte Suprema puede tratar una acción contra las detenciones sin condenas firmes y con eso permitir la libertad del exsindicalista.
En el PT piensan que el tribunal de Porto Alegre, la cámara que confirmó la condena de Moro, se apresuró y saltó algunos trámites procesales para evitar que Lula el miércoles sea beneficiado con una cautelar sobre la prisión en segunda instancia, contra el texto constitucional.
"Vamos a ver las medidas que vamos a tomar, pero no admitimos vivir con un autoritarismo judicial. No se agotaron los plazos todavía. Veo una voracidad por detener", se quejó el abogado de Lula, Roberto Batocchio.
Lula será alojado en la sede de la Policía Federal en Curitiba, capital del estado sureño de Paraná.
"En razón de la dignidad del cargo que ocupó, fue previamente preparada una sala reservada, especie de sala de estado mayor, en la propia Superintendencia de la Policía Federal para el cumplimiento de la pena, para que esté separado de otros presos, sin riesgo a la integridad física o moral", escribió Moro.
Ecos en San Pablo
Bocinazos y fuegos artificiales fueron lanzados en las inmediaciones de la avenida Paulista de San Pablo luego de que se conociera la decisión del magistrado de la operación Lava Jato.
"Mi impresión es que Lula no se ausentará", precisó el abogado del exmandatario al ser preguntado sobre si se entregará o esperará a los agentes de la Policía Federal.
La decisión tomó por sorpresa hasta la Policía Federal.
Para el PT fue un balde de agua fría a los planes de último momento, porque sus dirigentes suponían que la captura sería el próximo martes 10.
Incluso Lula había organizado un acto frente a su casa en Sao Bernardo do Campo.
"Si el miércoles la Corte logra tratar el tema de la inconstitucionalidad de la prisión en segunda instancia, para la cual hay mayoría, Lula saldría de la cárcel como un héroe", manifestó el director del Instituto Brasilis, el politólogo Alberto Almeida.
En San Pablo, Lula evaluó con la dirigencia del PT su futuro y el de la fuerza luego de que el Supremo Tribunal Federal rechazara por 6 votos contra 5 el pedido de Lula para seguir en libertad hasta que se agoten todos los recursos de su condena.
"Lula está sereno y con la tranquilidad de los inocentes", puntualizó la presidenta del PT, la senadora Gleisi Hoffmann.
Lula afirmó anoche que la orden de prisión en su contra es un “absurdo” y una obsesión del juez Moro.
El expresidente fue condenado en dos instancias a 12 años y un mes de prisión por haber recibido un departamento en propiedad oculta de la empresa constructora OAS en la ciudad balnearia de Guarujá, en el litoral de San Pablo, como parte de los ingresos ilegales que recibía su Partido de los Trabajadores (PT) para sus campañas.
Moro escribió en su fallo: “En atención a la dignidad del cargo que ocupó, le concedo (a Lula) la oportunidad para presentarse voluntariamente a la Policía Federal en Curitiba hasta las 17 de mañana (por hoy)”.
Moro pidió a la Policía Federal no esposar al expresidente, quien acusó al magistrado por persecución política ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU.
El expresidente, al conocer la noticia, salió en automóvil del Instituto Lula, de San Pablo, hasta la sede del Sindicato de Metalúrgicos de Sao Bernardo do Campo, su cuna política.
Recurso ante el alto tribunal
Según dijo una fuente cercana a Lula, su equipo de abogados cree que el miércoles la Corte Suprema puede tratar una acción contra las detenciones sin condenas firmes y con eso permitir la libertad del exsindicalista.
En el PT piensan que el tribunal de Porto Alegre, la cámara que confirmó la condena de Moro, se apresuró y saltó algunos trámites procesales para evitar que Lula el miércoles sea beneficiado con una cautelar sobre la prisión en segunda instancia, contra el texto constitucional.
"Vamos a ver las medidas que vamos a tomar, pero no admitimos vivir con un autoritarismo judicial. No se agotaron los plazos todavía. Veo una voracidad por detener", se quejó el abogado de Lula, Roberto Batocchio.
Lula será alojado en la sede de la Policía Federal en Curitiba, capital del estado sureño de Paraná.
"En razón de la dignidad del cargo que ocupó, fue previamente preparada una sala reservada, especie de sala de estado mayor, en la propia Superintendencia de la Policía Federal para el cumplimiento de la pena, para que esté separado de otros presos, sin riesgo a la integridad física o moral", escribió Moro.
Ecos en San Pablo
Bocinazos y fuegos artificiales fueron lanzados en las inmediaciones de la avenida Paulista de San Pablo luego de que se conociera la decisión del magistrado de la operación Lava Jato.
"Mi impresión es que Lula no se ausentará", precisó el abogado del exmandatario al ser preguntado sobre si se entregará o esperará a los agentes de la Policía Federal.
La decisión tomó por sorpresa hasta la Policía Federal.
Para el PT fue un balde de agua fría a los planes de último momento, porque sus dirigentes suponían que la captura sería el próximo martes 10.
Incluso Lula había organizado un acto frente a su casa en Sao Bernardo do Campo.
"Si el miércoles la Corte logra tratar el tema de la inconstitucionalidad de la prisión en segunda instancia, para la cual hay mayoría, Lula saldría de la cárcel como un héroe", manifestó el director del Instituto Brasilis, el politólogo Alberto Almeida.
En San Pablo, Lula evaluó con la dirigencia del PT su futuro y el de la fuerza luego de que el Supremo Tribunal Federal rechazara por 6 votos contra 5 el pedido de Lula para seguir en libertad hasta que se agoten todos los recursos de su condena.
"Lula está sereno y con la tranquilidad de los inocentes", puntualizó la presidenta del PT, la senadora Gleisi Hoffmann.

