Antes de participar de la homilía del cardenal primado de la Argentina prevista para las 10, el mandatario y la primera dama, Juliana Awada, se encontrarán en la Casa Rosada con todos los ministros del Gabinete, quienes degustarán un chocolate caliente con churros en el Salón de los Bustos.
Luego, Macri, su esposa, la vicepresidenta Gabriela Michetti y los funcionarios caminarán los 200 metros que separan a la explanada de la sede gubernamental de la Catedral.
Durante el trayecto a pie, efectivos de las Fuerzas Armadas y de Seguridad rendirán con bandera, banda y escoltas los honores de rigor.
Apenas arribe a la catedral, el jefe de Estado dejará una ofrenda floral en el mausoleo, donde descansan los restos del general José de San Martín y luego escuchará las palabras de Poli.
Macri concurrirá por tercer año consecutivo desde que inició su mandato al Tedeum en la Catedral Metropolitana, una costumbre que se había modificado durante el mandato de su antecesora Cristina Kirchner, quien había decidido trasladar esta tradicional ceremonia al interior del país a raíz de los roces con el entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio.