El maní finalmente logró estar entre las economías regionales beneficiadas con un tipo de cambio diferencial de $300 que en ese caso regirá hasta el 31 de agosto, a diferencia del Dólar Soja, que vence el 31 de mayo.
La cadena manisera, de fuerte presencia regional en el tercio sur de Córdoba, tomó con buenos ojos la medida, pero al mismo tiempo advirtió que no se trata de una solución de fondo para el sector, que espera por la eliminación total de retenciones bajo el argumento, ahora admitido por la Nación, de ser una economía regional.
Diego Yabes, vicepresidente de la Cámara de Maní, explicó que venán “teniendo contactos con la Secretaría de Agricultura y con el Ministerio de Economía y esperábamos tener alguna novedad con respecto a ser incluidos dentro del programa de economías regionales del Dólar Agro. Obviamente que la solución para el sector pasa por otro lado, por eliminar las retenciones porque somos una de las pocas economías regionales que quedan con esa carga impositiva. Pero hoy el beneficio suma, pero todavía estamos evaluando el alcance”, dijo.
Y agregó:“Al extenderse hasta el 31 de agosto contempla una ventana algo más extendida vinculada con los ciclos de estas economías regionales. Pero insisto en que estamos todavía interpretando las reglamentaciones”.
Con respecto al consumo del maní, Yabes indicó que al mercado interno se destina una baja cantidad: “Es una economía enfocada a la exportación. Argentina es líder mundial de la exportación de maní. No somos los mayores productores, pero sí los mayores exportadores. El maní argentino es muy requerido en el mundo, especialmente en el mercado europeo, por su calidad y su industrialización. La industria es modelo y con inversiones permanentes. Por eso veníamos reclamando medidas para nuestro sector”, indicó.
En ese sentido remarcó que el sector está intentando “promover el consumo en el mercado interno y para eso hacemos campañas desde la Cámara dando a conocer los beneficios que tiene, tanto para la diabetes, como para enfermedades cardiovasculares, sumados a vitaminas y proteínas. Y sumamos algunos consumos más, como por ejemplo la manteca de maní, que tuvo un despegue durante la pandemia”, recordó.
Por último, con respecto a la campaña que ingresa en la recta final, admitió que las estimaciones de producción no son buenas:“No estamos ajenos a lo que ocurre en general con el sector agropecuario porque fuimos severamente afectados por la seca y también por una helada de mediados de febrero. Estamos comenzando el arrancado para luego trillar y enviar a las plantas. Hasta acá vemos rindes menores a los del año pasado; una caída de al menos 20%”.

