En el PJ de Córdoba cada uno hace su propio juego según las estrategias políticas y las conveniencias personales de cara a las Paso. En el congreso partidario realizado hace casi un mes en el Hotel Quorum de la ciudad capital el peronismo cordobés decidió ir con boleta corta y dejar en libertad de acción para presidente. Y lanzó una campaña en la que pide el voto para la lista de candidatos a diputados nacionales encabezada por Carlos Gutiérrez, más allá de la fórmula presidencial a la cual se termine apoyando. “Que los cordobeses voten al candidato a presidente que quieran. Nosotros vamos con lista corta”, dijo Juan Schiaretti. Y añadió: “El pueblo de nuestra provincia, que quiere seguir progresando y que no quiere la grieta, nos va a acompañar eligiendo a nuestros diputados”. Tras la disolución de Alternativa Federal, el espacio político que buscaba ser una opción superadora al macrismo y al kirchnerismo, y advertido de que parte de su tropa iba a jugar para la fórmula Alberto Fernández-Cristina Fernández, el gobernador resolvió no apoyar a ningún postulante presidencial en danza y dejar que cada militante vote por quien quiera. En Córdoba hay una fuerte presión de las bases peronistas para que se apoye a los Fernández a los fines de derrotar a Mauricio Macri en las presidenciales. Pero Schiaretti se mantuvo firme y ratificó su prescindencia pese a que también el binomio Roberto Lavagna-Juan Manuel Urtubey lo invitó a sumarse.
No será una tarea fácil militar la boleta corta. Máxime si se tiene en cuenta que, a diferencia del propio Schiaretti, dirigentes peronistas cordobeses hicieron pública su adhesión en favor de F-F. En efecto, tanto el intendente de Villa María, Martín Gill, como la titular de la Agencia Córdoba Cultura, Nora Bedano, quien va en el sexto lugar de la lista de Hacemos por Córdoba, se pronunciaron en favor de Alberto y Cristina. También lo hizo el senador nacional y titular del PJ cordobés, Carlos Caserio, que en declaraciones que hizo por estos días calificó a Fernández como “un hombre moderado”. Caserio asumió recientemente como jefe del bloque de senadores del PJ en reemplazo de Miguel Pichetto, quien ahora es compañero de fórmula de Macri en Juntos por el Cambio. Las aguas están divididas en el peronismo provincial. Días pasados Fernández tentó a Schiaretti: “Me encantaría que nos acompañe”. Pero al toque el mandatario salió a decir que el peronismo cordobés “no apoya a ningún candidato presidencial”. E inmediatamente ordenó arrancar con la campaña de la boleta corta “casa por casa y vecino por vecino” para evitar que la presión de los K diluya la militancia en favor de la lista que lidera Gutiérrez.
En esa sintonía, se encuentra el intendente Juan Manuel Llamosas. “Hemos decidido avanzar con la campaña electoral para defender los intereses de Córdoba”, señaló Llamosas. Y acotó: “Nuestra lista está encabezada por un vecino de la ciudad (Gutiérrez) y vamos a militarla”. A diferencia de Gill, el intendente riocuartense no dice a quién votará para presidente. Prefiere guardar reserva a la hora de expresar qué candidato presidencial respaldará en las Paso. Hay dos razones por las cuales Llamosas ha tomado esa decisión: en primer lugar porque sigue a rajatabla las directivas dadas desde El Panal para militar la boleta corta y, en segundo orden, porque el año próximo irá por su reelección y no quiere perder votos en esta ciudad donde Macri ganó con el 72%.
En esa sintonía, se encuentra el intendente Juan Manuel Llamosas. “Hemos decidido avanzar con la campaña electoral para defender los intereses de Córdoba”, señaló Llamosas. Y acotó: “Nuestra lista está encabezada por un vecino de la ciudad (Gutiérrez) y vamos a militarla”. A diferencia de Gill, el intendente riocuartense no dice a quién votará para presidente. Prefiere guardar reserva a la hora de expresar qué candidato presidencial respaldará en las Paso. Hay dos razones por las cuales Llamosas ha tomado esa decisión: en primer lugar porque sigue a rajatabla las directivas dadas desde El Panal para militar la boleta corta y, en segundo orden, porque el año próximo irá por su reelección y no quiere perder votos en esta ciudad donde Macri ganó con el 72%.

