En medio de una Argentina en parte molesta porque sonríe con Cristina Fernández de Kirchner y se muestra adusto en cambio con Mauricio Macri, el papa Francisco pidió perdón a los que se sienten ofendidos por sus gestos. Francisco respondió una carta motorizada por Juan Grabois pero que la suscriben tanto oficialistas como opositores en su apoyo. Entre las firmas figuran desde María Eugenia Vidal hasta Eugenio Zaffaroni, pasando por Gabriela Michetti, Sergio Massa y Pablo Moyano. “Los argentinos y argentinas te queremos mucho. Valoramos enormemente tu tenaz trabajo por la paz y la justicia”, señalaba el escrito. Y Francisco agradeció la misiva y pidió por la reconciliación de los argentinos. “No es imposible encontrar razones para encontrarse”, expresó. Y añadió: “La unidad es superior al conflicto”. La carta papal llega en el marco de una fuerte tensión entre el Gobierno y la Iglesia por la despenalización del aborto y los sueldos que cobran los obispos. Para el gobierno nacional, el escrito no tiene como destinario al Presidente sino que exterioriza una vinculación con la postergada visita a la Argentina. El Papa demora su viaje al país y esta cuestión dispara un abanico de especulaciones. Tras su último viaje a Chile y Perú, se habló de la posibilidad de que Francisco viniera en noviembre próximo. Pero esto quedó descartado. ¿Cuándo vendrá entonces? No se sabe. Para colmo el 2019 será un año electoral, lo que aleja la chance de un desembarco papal. Con motivo del quinto año de su elección como Pontífice, Macri le mandó un mensaje en el que lo calificó como “un líder moral inmensamente querido y admirado”. Sin embargo, la relación entre ellos no es buena por más que se lo quiera disimular. Mientras el primer mandatario habilita el debate sobre el aborto, frente al cual la Iglesia tiene una postura en contra, Francisco recibe en el Vaticano a dirigentes opositores al macrismo. En la Casa Rosada dicen que el Papa es peronista. En rigor, hay buena sintonía entre Francisco y los caciques justicialistas. Recientemente, Cristina tuiteó: “(Jorge) Bergoglio ha construido el único liderazgo universal que alza su voz contra el neoliberalismo”. Por su parte, José Manuel de la Sota declaró: “Querido Santo Padre. Mil gracias por tu humildad, autenticidad y grandeza”. Y Juan Schiaretti indicó: “Destaco la calidez del Papa”. En la interna peronista, no son pocos los dirigentes justicialistas que ven en Francisco un elemento ordenador. Ya lo manifestó Eduardo Duhalde: “El mejor peronista es el papa Francisco”.
La Iglesia salió a defender a Bergoglio. Ayer, el obispo diocesano, Adolfo Uriona, quien en su última visita a Roma trajo una bendición papal para Río Cuarto, afirmó: “Todo lo que hace el Papa es interpretado por los medios hegemónicos de una manera política cuando él está mucho más allá”. En fin, un nuevo fuego cruzado en medio de la famosa grieta argentina.

