La visita del presidente Mauricio Macri a la provincia de Córdoba dejó ayer varias lecturas.
Por un lado, el primer mandatario salió a mostrarse como hacedor luego de que las encuestas marcaran una caída en su imagen entre el 15 y el 20 por ciento por un conjunto de causas entre las que figuran la reforma previsional, el caso Triaca y el aumento de las tarifas.
Por ese motivo, Macri encabezó la presentación del Fiat Cronos en la planta de Ferreyra, recorrió la obra de la avenida de Circunvalación e inauguró la central térmica MSU Energy en Villa María.
No obstante, cuando un periodista le preguntó por el tema, el Presidente respondió: “Estamos trabajando muy bien. No te preocupes”.
Por otro lado, el desembarco presidencial en territorio cordobés ratifica la alianza estratégica que existe entre el Presidente y el gobernador Juan Schiaretti.
Es que, pese a las diferencias que el “Gringo” marca con el gobierno nacional, en la Casa Rosada se lo considera como un gobernador confiable de cara a las leyes que hacen falta sacar en el Congreso.
Eso pasó con la reforma previsional y ahora el gobierno macrista espera contar con los votos para aprobar la reforma laboral.
Finalmente, hubo guiños de Macri hacia Córdoba.
En Villa María, el primer mandatario dijo: “Toda empresa que se precie y quiera ser del futuro tiene que tener una inversión en Córdoba”.
Y añadió: “Córdoba es gran protagonista con las energías renovables, biogás, solar, que se están empezando a multiplicar por toda la provincia”.
Y al cierre de su discurso en la Fiat, volvió a hacer gala de su cercanía con Córdoba al sostener: “¡Aguante Fiat, aguante Córdoba y aguante Argentina!”.
Córdoba le dio el triunfo en las presidenciales del 2015 y le reiteró su apoyo en las legislativas del 2017. Es evidente que Macri no quiere perder dicho caudal electoral pensando en el 2019.
Por ese motivo, Macri encabezó la presentación del Fiat Cronos en la planta de Ferreyra, recorrió la obra de la avenida de Circunvalación e inauguró la central térmica MSU Energy en Villa María.
No obstante, cuando un periodista le preguntó por el tema, el Presidente respondió: “Estamos trabajando muy bien. No te preocupes”.
Por otro lado, el desembarco presidencial en territorio cordobés ratifica la alianza estratégica que existe entre el Presidente y el gobernador Juan Schiaretti.
Es que, pese a las diferencias que el “Gringo” marca con el gobierno nacional, en la Casa Rosada se lo considera como un gobernador confiable de cara a las leyes que hacen falta sacar en el Congreso.
Eso pasó con la reforma previsional y ahora el gobierno macrista espera contar con los votos para aprobar la reforma laboral.
Finalmente, hubo guiños de Macri hacia Córdoba.
En Villa María, el primer mandatario dijo: “Toda empresa que se precie y quiera ser del futuro tiene que tener una inversión en Córdoba”.
Y añadió: “Córdoba es gran protagonista con las energías renovables, biogás, solar, que se están empezando a multiplicar por toda la provincia”.
Y al cierre de su discurso en la Fiat, volvió a hacer gala de su cercanía con Córdoba al sostener: “¡Aguante Fiat, aguante Córdoba y aguante Argentina!”.
Córdoba le dio el triunfo en las presidenciales del 2015 y le reiteró su apoyo en las legislativas del 2017. Es evidente que Macri no quiere perder dicho caudal electoral pensando en el 2019.

