Esta noche a las 21hs. en el Mascaviento Teatro (Av. Marconi 727) sube a escena la obra Vivan las feas!, de Mariela Asensio, dirigida Javier Vivas, directora a cargo Paula Andrés y protagonizada por Marisol Iturralde, Marisa Aguirre, Laura López Giselle Castelló y Érica Ortiz. Presentan La Oveja Negra y Teatro Inquieto. Entrada gral. $180. Descuentos a jubilados, estudiantes, AGD, ATE.
Sinopsis
Tres mujeres de generaciones distintas son arrojadas a un escenario despojándose de la representación para hacer presente su voz. Es en la forma en que se presenta la música, los caracteres y los cuerpos de las intérpretes, que la directora busca innovar en la funcionalidad de la escena, construyendo así su propia poética.
Vivan las feas pone en marcha su irresistible proclama a favor de la deconstrucción del patrón de belleza exigido a las mujeres en pleno siglo XXI, cuando se han conquistado ciertos derechos y una creciente autonomía. El nuevo corsé estaría ahora representado por la presión de tener que acatar determinados cánones que remiten a las imágenes de esos cuerpos perfectos típicos de las modelos que saturan la tevé, los medios gráficos, los afiches publicitarios en la vía pública. Es preferible ser una mujer deseante que ser una mujer deseada, esto es lo que propone Vivan las feas, respondiendo a una cultura que dice que si no te desean, no existís. La obra nos hace reflexionar, entre otras cosas, sobre aquellos calificativos que suelen usarse como elogios al cuerpo femenino: “está buena, está fuerte”, dicen. “¿Acaso una mujer fea es débil?”, se pregunta una de las actrices.
Tres mujeres de generaciones distintas son arrojadas a un escenario despojándose de la representación para hacer presente su voz. Es en la forma en que se presenta la música, los caracteres y los cuerpos de las intérpretes, que la directora busca innovar en la funcionalidad de la escena, construyendo así su propia poética.
Vivan las feas pone en marcha su irresistible proclama a favor de la deconstrucción del patrón de belleza exigido a las mujeres en pleno siglo XXI, cuando se han conquistado ciertos derechos y una creciente autonomía. El nuevo corsé estaría ahora representado por la presión de tener que acatar determinados cánones que remiten a las imágenes de esos cuerpos perfectos típicos de las modelos que saturan la tevé, los medios gráficos, los afiches publicitarios en la vía pública. Es preferible ser una mujer deseante que ser una mujer deseada, esto es lo que propone Vivan las feas, respondiendo a una cultura que dice que si no te desean, no existís. La obra nos hace reflexionar, entre otras cosas, sobre aquellos calificativos que suelen usarse como elogios al cuerpo femenino: “está buena, está fuerte”, dicen. “¿Acaso una mujer fea es débil?”, se pregunta una de las actrices.

