El Ipea 291 de General Cabrera concreta su primera obra con lo legado por Coco Massobrio
El Ipea N° 291 de General Cabrera pudo realizar una primera obra con los recursos que resultan de la herencia que dejó a la institución el productor agropecuario Jorge “Coco Massobrio”.
Tras una larga disputa judicial, finalmente se pudo disponer de los recursos y desde la cooperadora escolar se informó que se está trabajando en el cerramiento, piso interno y periférico del tinglado con los primeros recursos generados por el campo donado por el productor fallecido.
Cabe mencionar también que Massobrio donó otra parte de su herencia a los Bomberos Voluntarios de la localidad.
El próximo 1 de septiembre se cumplen seis años del fallecimiento de Coco Massobrio, quien legó sus campos al Ipea y a Bomberos.
En el caso del Ipea, es la primera obra que se logrará realizar luego de 5 años de trabas legales para utilizar los alquileres pagados por una empresa que siguió trabajando.
“Con 3 millones que sobraron luego de pagar todos los compromisos se construirá este primer avance. Hasta el 2024 hay compromisos firmados que acotan la disponibilidad de dinero para ser utilizado en otras mejoras desde la cooperadora”.
Héctor Dulla, integrante del organismo dijo: “Para nosotros es una obra importante. Es un tinglado grande, son 200 metros cuadrados cubiertos, y es la primera obra que podemos ver o visualizar después del legado del Coco Massobrio”.
Tras superar una serie de conflictos judiciales que llevaron casi 5 años en resolverse, en febrero último la jueza de la causa dispuso el uso del campo a favor de cada una de las instituciones legatarias.
Saldar deudas
De estas acciones queda por delante seguir abonando costas judiciales, honorarios de abogados, peritos, tasadores, martilleros y estudios contables.
Por todo ello, es que Dulla detalló que parte de los ingresos del usufructo de bienes estarán comprometido por al menos cuatro años hasta saldar dichas deudas que se acumularon.
“ Con algo que sobró de estos recursos es que es que encaramos el cierre e este tinglado en la escuela”, afirmó el integrante de la cooperadora,
El Ipea es reconocida por el trabajo de crianza de animales ovinos de raza, que compiten en distintas rurales y logrando en varias oportunidades importantes premiaciones.
Con lo legado por Massobrio se procura acondicionar las instalaciones. Y en el caso del tinglado será para resguardar camionetas y otras máquinas que posee la institución educativa.
“Con un esfuerzo tremendo, enorme, pusimos manos a la obra, en estos días se estaba cerrando las paredes laterales, los portones y en este momento se está haciendo el piso de cemento con la vereda perimetral. Está faltando muy poco. Podremos guardar lo vehículos con más seguridad”, explicitó.
Respecto del campo recibido como herencia, detalló que está alquilado a una empresa que cumple puntualmente con sus obligaciones.
Y reiteró que la demora en la cuestión judicial, hizo que se acumularan deudas por impuestos en Rentas de la provincia. juicios con la Afip, que ahora están siendo solucionados.
“No obstante, la idea nuestra es mirar para adelante, y ver en el mientras tanto que es lo que nos está haciendo falta y qué podemos ir haciendo con los recursos escasos que nos van quedando, y siempre mejorando la escuela”, concluyó Dulla.