Entre los productores agropecuarios hay una sensación de que la medida del gobierno nacional de cerrar las exportaciones de maíz buscó favorecer a algunos eslabones de las cadenas agroindustriales con mayor poder de lobby en la Casa Rosada. Por eso en las últimas horas salieron algunas críticas por elevación al Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), la entidad que se conformó el año pasado con la finalidad de dialogar con el Gobierno sobre políticas de largo plazo que impulsen y potencien las exportaciones de las distintas cadenas del campo. El Consejo se mantuvo en silencio hasta ayer, que decidió finalmente emitir un comunicado luego de que algunas de las entidades que conforman la Mesa de Enlace le hicieran llegar el mensaje de que dejarían el Consejo si este mantenía la actitud pasiva ante la medida del Gobierno.
Mediante un comunicado, el CAA remarcó ayer: “La medida tomada por el gobierno nacional no responde a la propuesta de diálogo y trabajo que tenemos. Durante los últimos 60 días se hicieron 25 reuniones con los equipos de los Ministerios de Economía, Desarrollo Productivo, Afip, Aduana, Senasa, entre otros y hemos avanzando en un proyecto de ley para generar condiciones de inversión agroindustrial para los próximos 10 años. Estamos trabajando para sentar las bases del despegue nacional y apostar a invertir, generar empleo, producir y exportar desde todo el país; sin embargo, la medida implementada es contraria estos objetivos y no producirá efecto positivo”, relató en ese comunicado con la firma del vocero del Consejo, José Martins, presidente de la Bolsa de Cereales porteña.
Y luego agregó: “Es imprescindible retornar al diálogo y al trabajo efectivo y levantar de forma urgente toda medida que atente contra la producción y la exportación. Intervenir mercados es destruir producción, empleo, inversiones, consumo y exportaciones, promoviendo mayores incertidumbres que generan efectos sobre la inflación y la seguridad alimentaria”, resaltó.

