Rafting, la inclusión del deporte extremo para "Amanecer", una escuela municipal
Más de 500 kilómetros fueron realizados por la Escuela Municipal de Deporte Adaptado de Laboulaye. Treinta personas con discapacidad conocieron San Rafael y se adentraron en el río Atuel en gomones y catamarán
“En marzo cumplimos el sueño de ir todos juntos a San Rafael, Mendoza. Muchos de los chicos no conocían”, manifestó Antonella Gamboa, quien es coordinadora desde hace siete años de la Escuela Municipal de Deporte Adaptado “Amanecer” de Laboulaye, en la que participan alrededor de treinta personas con discapacidad.
A su vez, junto con Gamboa trabajan una docente ayudante y cinco acompañantes terapéuticos. Cada uno de ellos desarrolla distintas actividades recreativas, educativas, sociales y deportivas en el SUM de “Amanecer”, ubicado en el lago municipal.
Se realiza un encuentro por semana con una duración de dos a tres horas y un viernes al mes llevan a cabo jornadas deportivas.
“Amanecer”hace más de veintidós años que se encuentra en marcha en la localidad. Luego de dos años de ejecución, se creó la Comisión de Padres, por lo que hace más de veinte años los familiares son parte de esta hermosa comunidad que tiene como objetivo la inclusión en el deporte y la participación social.
“Un objetivo que tenemos a fin de año es viajar. El anteaño pasado viajamos a Villa Carlos Paz y este año disfrutamos de Mendoza; como no llegamos en diciembre del año pasado, viajamos en marzo”, apuntó Gamboa, quien mencionó que los viajes son financiados conjuntamente con el Área de Deporte y la recaudación anual de los deportistas junto con la Comisión de Padres.
En esta soñada travesía viajaron treinta personas, de las cuales diecisiete eran personas con discapacidad, doce profes, acompañantes de familiares con asistencia y familiares que quisieron acompañar.
“Siempre tratamos de que los chicos disfruten de actividades deportivas, por lo que este año conocieron el rafting, un deporte extremo muy nuevo para ellos”, manifestó satisfecha Gamboa.
El rafting es una actividad deportiva y recreativa que consiste en recorrer el río en la dirección de la corriente.
El viaje duró tres días y tuvo un cronograma bastante movido;desde recorrido de bodegas y fábricas hasta el desafío personal de Gamboa, que como coordinadora acompañó al grupo de “Amanecer” a vivir una experiencia única.
“El sábado fue todo adrenalina. Llegamos al Valle Grande todos impresionados por los paisajes. Allí se enteraron de que era rafting, vieron los gomones y casi todos se animaron, fue un momento hermoso. Nos preparamos todos en dos gomones y emprendimos la aventura”, recalcó Gamboa, quien remarcó la amabilidad de los guías y la inclusión en esta actividad, ya que todos pudieron participar, incluso quienes poseen movilidad reducida.
“Recorrimos más de diez kilómetros en el río Atuel, pudimos lograrlo y ver la cara de los chicos felices, fue inexplicable. Después nos tranquilizamos de tanta adrenalina e hicimos un paseo en catamarán”, dijo Gamboa y manifestó un profundo agradecimiento a quienes hicieron posible este hermoso viaje, en el que también disfrutaron de una fiesta en el SUM del hotel.
Además, en su regreso hicieron una parada en Potrero de los Funes.
Para finalizar, dijo: “Lo más gratificante fue ver la cara de los chicos en algo tan nuevo para ellos y, a pesar de ser desconocido, las garras y las pilas que tienen son dignas de admirar. Ya esperamos el próximo viaje”.