El presidente Javier Milei volvió a cuestionar la interrupción voluntaria del embarazo y vinculó la baja de la natalidad en Argentina con la legalización del aborto. Durante su exposición en el Council of the Americas, sostuvo que el país está “pagando muy cara la locura de los pañuelitos verdes” y relacionó la caída de los nacimientos con el crecimiento económico y el sistema previsional.
Sin embargo, los datos oficiales muestran que la tasa de natalidad argentina viene en descenso desde 2014, seis años antes de la aprobación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo. Especialistas señalan, además, que la disminución de los nacimientos responde a múltiples factores sociales, educativos, laborales y económicos.
Qué dijeron los jóvenes de Río Cuarto
A partir de los dichos del Presidente, el móvil de Puntal salió a las calles de Río Cuarto para conocer qué piensan los jóvenes sobre la baja natalidad y las razones por las que cada vez más personas postergan la decisión de tener hijos.
“No estoy de acuerdo con lo que dice, odia a las mujeres, es muy machista”, expresó una de las jóvenes entrevistadas, quien cuestionó la mirada del mandatario y consideró que el planteo pone el foco sobre las mujeres en lugar de abordar otras causas de la problemática.
Otra de las entrevistadas apuntó directamente a las condiciones de vida de las nuevas generaciones. “Hoy los jóvenes tienen otras prioridades, como la educación y su propio futuro, y buscan estar estables económicamente para tener hijos”, sostuvo.
En la misma línea, una tercera joven consideró que el análisis del Presidente resulta limitado. “Me parece muy imparcial el punto de vista del Presidente”, afirmó al ser consultada sobre las declaraciones de Milei.
Economía, educación y proyecto de familia
Las respuestas recogidas en Río Cuarto reflejan una mirada que pone el foco en otros factores detrás de la decisión de postergar la maternidad y la paternidad: la estabilidad económica, el acceso a la educación, el desarrollo personal y las condiciones necesarias para proyectar una familia.
Mientras el Gobierno plantea la caída de la natalidad como un problema con consecuencias económicas y previsionales, el debate vuelve a instalar una discusión más amplia: cuáles son las razones por las que los argentinos tienen cada vez menos hijos y qué condiciones sociales y económicas influyen en esa decisión.

