En el acumulado de enero a junio, la actividad creció 1,9% respecto del mismo período de 2025. En junio puntualmente, el indicador subió 0,8% frente a mayo y 2,7% en términos interanuales, con doce de los quince sectores relevados en terreno positivo.
Los sectores que más crecieron
La pesca encabezó el ranking de expansión con un incremento interanual acumulado del 34,12% en el semestre, impulsada por el fuerte dinamismo de las capturas marítimas. Le siguió la explotación de minas y canteras, que cerró el período con una suba del 14% interanual, sostenida por la producción hidrocarburífera en yacimientos no convencionales como Vaca Muerta y por la extracción minera. En junio, ese sector anotó un alza del 15,6% interanual.
El agro completó el podio con una recuperación del 10% interanual en el acumulado semestral, apuntalada por una cosecha histórica de granos que también impactó positivamente en la molienda de harina y aceite. Minería y agricultura juntas aportaron 1,1 puntos porcentuales al crecimiento interanual del 2,7% registrado en junio.
Entre los demás rubros con saldo positivo, la intermediación financiera acumuló un alza del 5,6%, hoteles y restaurantes subió 2,7%, la construcción creció 2% y electricidad, gas y agua junto a transporte y comunicaciones avanzaron 1,8% cada uno. Las actividades inmobiliarias y de alquiler sumaron 0,7%, mientras que enseñanza cerró el semestre sin variaciones.
Industria y comercio, en retroceso
El comercio mayorista y minorista acumuló una caída del 1,2% interanual en la primera mitad del año. La industria manufacturera registró la mayor baja del semestre, con un retroceso del 2% interanual acumulado. En junio, el sector mostró una recuperación puntual del 1,9% interanual tras dos meses de fuertes caídas, aunque el saldo semestral es de crecimiento nulo, consolidando un escenario de estancamiento.
El uso de la capacidad instalada de la industria se ubicó en junio en el 59,1%, con sectores donde ese nivel cae hasta el 41%. La competencia con productos importados a menor costo, en el marco de la apertura comercial impulsada por el gobierno, presiona sobre algunas ramas fabriles.
En junio, los tres sectores con caídas interanuales fueron administración pública y defensa, planes de seguridad social de afiliación obligatoria (con una baja del 1,5%), electricidad, gas y agua (-0,4%) y enseñanza (-0,1%), con un impacto conjunto de 0,1 puntos porcentuales negativos en la variación interanual.
"La actividad registra dos velocidades, con sectores creciendo fuertemente y otros, bajando. Argentina ya es un país agro-petrolero con exportaciones. Pero la industria manufacturera apenas está llegando al piso de la prepandemia de covid y el consumo en supermercados y centros comerciales está muy por debajo del nivel de prepandemia".
El economista también señaló que la caída del poder adquisitivo de los salarios en términos reales incide negativamente en el consumo, y que la política monetaria restrictiva genera escasez de crédito para las empresas. La inflación interanual se ubicó en 33,5% en junio. Para todo 2026, los economistas privados consultados mensualmente por el Banco Central proyectan un crecimiento del 2,7%, por debajo del 4,4% alcanzado en 2025.