Un informe revela que la mora en los hogares creció un 11,5% en el último año y alcanzó un récord histórico: llegó al nivel más elevado en más de dos décadas.
La pérdida del poder adquisitivo y la dificultad para llegar a fin de mes empujan a cada vez más familias a endeudarse, incluso para cubrir gastos básicos como la alimentación.
El deterioro de los ingresos y la pérdida del poder de compra obligan a muchas personas a recurrir al crédito o a postergar pagos para afrontar gastos cotidianos.
Entre las principales causas aparece la compra de alimentos, un indicador que refleja las dificultades de numerosos hogares para cubrir necesidades básicas.

