En la actualidad, el 70% de las dolencias crónicas se presentan en mujeres, mientras que el 80% de la investigación en salud sigue realizándose en varones. · Según organismos de Naciones Unidas, cada dos minutos muere una mujer por complicaciones relacionadas con el embarazo o el parto, que podrían haberse previsto.
· La Migraña – una afección caracterizada por dolores de cabeza intensos, punzantes, recurrentes, e incluso, discapacitantes, es tres veces más frecuente en mujeres que en hombres. Esto puede implicar un gran deterioro en la calidad de vida y generar costos familiares, sociales y laborales asociados a la incapacidad que puede provocar la enfermedad si no se trata adecuadamente.
· En los hogares y las comunidades, las mujeres son quienes, en la mayoría de los casos, cumplen el rol de cuidadores, es decir, que se ocupan de brindar atención a otras personas con necesidades de salud y, por ende, están más expuestas al desgaste propio de la actividad y/o a contraer afecciones que puedan ser contagiosas.
· Si bien las mujeres tienen una mayor esperanza de vida respecto de los hombres, la morbilidad – es decir, la predisposición a padecer enfermedades o convivir con un mal estado de salud – es más elevada en las mujeres.
· Las enfermedades no transmisibles – principalmente las afecciones cardiovasculares y el cáncer – son la principal causa de defunción en las mujeres de edad avanzada, independientemente del nivel socioeconómico del país en el que viven. Estas afecciones surgen como producto de la exposición a diversos factores de riesgo durante la adolescencia y etapas anteriores a la edad adulta, como el tabaquismo, el sedentarismo y la mala alimentación.
· Los prejuicios de género en la atención de salud aún existen y las mujeres también lo viven, donde la sintomatología y el dolor que perciben es, en muchos casos, subestimado. Tal es así que, según estimaciones, la mayoría de las mujeres suelen demorar más tiempo en recibir un diagnóstico tras la aparición de sus primeros síntomas.