Río Cuarto | mujer | iglesia | sociedad

"La Iglesia tiene el desafío de atraer a los jóvenes e incorporar a la mujer"

Lo dijo Asunción Pérez García, madre general de las escolapias, quien desde Roma visitó el Colegio Cristo Rey de la ciudad. La religiosa destacó el trabajo de la comunidad educativa local y habló sobre las vocaciones religiosas

La madre general del Instituto de Hijas de María Religiosas de las Escuelas Pías, Asunción Pérez García (nativa de España), llegó por primera vez a Río Cuarto para visitar el Colegio Cristo Rey, que depende de la congregación cuya sede central está en Roma (Italia). La religiosa arribó acompañada por la consultora Martha Ramírez Ibáñez (oriunda de México), con quien recorrió las instalaciones del centro educativo y algunos de los puntos más importantes de la ciudad. En diálogo con Puntal, Pérez García destacó el trabajo hecho y dijo que “la Iglesia tiene el desafío de atraer a los jóvenes, actualizar su lenguaje e incorporar a la mujer”.

-¿A qué se debe la visita?

PG: Estamos en una visita canónica. Es la visita que la madre general realiza habitualmente durante el sexenio (período de seis años de mandato). Se visita a todas las hermanas y a las comunidades educativas. Nuestra misión es velar, acompañar y animar a las hermanas y a las comunidades educativas, donde están los profesores, los alumnos y las familias.

-¿Qué se han encontrado en Río Cuarto?

PG: Es la primera vez que venimos. En Río Cuarto hemos encontrado muchas cosas buenas y bonitas. Hay una comunidad educativa entusiasmada. Nos encontramos con alumnos muy bien formados, muy inquietos y educados.

-Hay quienes consideran que los colegios confesionales han pasado de moda. Sin embargo, la demanda de bancos no cede, lo que marca que las familias siguen apostando por este tipo de educación para sus hijos, ¿qué desafíos se les presentan?

PG: Los desafíos pasan por una educación innovadora. En la educación hay que innovar. La educación tiene que estar actualizada y debe contemplar las necesidades de los alumnos y de la sociedad de hoy. También pasa por una educación cristiana, que lleva el Evangelio. Para nosotras es muy importante la comunidad educativa. Pensamos que tiene que haber armonía entre todas las personas que participan de la educación del alumno. Crear ese clima en un colegio es un desafío siempre presente. Otro desafío es la formación permanente del profesorado. Es necesario tener buenos profesionales y bien formados en todos los niveles, incluyendo el cristiano.

-Muchos colegios confesionales les están dejando la conducción a los laicos, ¿eso se va a seguir imponiendo?

PG: Mientras no haya más vocaciones (religiosas), tenemos que alternar. De todas formas, aunque no haya una presencia permanente, las hermanas están y acompañaban a la comunidad educativa. Existen visitas periódicas, por ejemplo. Además, hay un profesorado identificado con la identidad escolapia, con gran sentido de pertenencia.

RI: Hemos percibido un ambiente muy religioso entre los alumnos, entre los padres y profesores. Eso nos da esperanza y nos hace ver que el colegio no está apartado del espíritu de la madre Paula Montal (fundadora de la congregación). Ayer (por el lunes) tuvimos una eucaristía muy bella con el profesorado, los alumnos y algunos padres y la religiosidad se nota. Nos dejó un muy buen sabor.

-Con respecto a la situación actual de la Iglesia, ¿qué se puede decir?

PG: La Iglesia está dentro de la sociedad y la sociedad en la que vivimos hoy, a nivel mundial, es una sociedad en crisis. Es una sociedad vulnerable, sobre todo después de la pandemia. Ha quedado de manifiesto que vivimos una vulnerabilidad en muchos niveles y también es evidente que se han creado muchas crisis de tipo económicas, sociales y religiosas. Entonces, la Iglesia tiene el desafío de atraer a los jóvenes, actualizar su lenguaje e incorporar a la mujer. Creo que el papa Francisco está teniendo gestos muy humanos, que van en esa línea de incorporar a la mujer a la Iglesia y de crear signos humanos que son signos de Evangelio.

-De hechos, fueron justamente mujeres las que han posibilitado la creación de este tipo de colegios en todo el mundo…

PG: Nuestra madre fundadora fue pionera. En el siglo XIX tuvo la intuición de incorporar a la mujer a la vida social, laboral y familiar como una mujer culta, bien formada.

-En un momento de la charla se mencionó el hecho de las crisis en las vocaciones religiosas, ¿a qué lo atribuyen?

PG: Las estadísticas actuales dicen que en este momento hay más crisis vocacionales femeninas que masculinas. Desde muchos estamentos sociales, políticos y religiosos estamos hablando de la promoción de la mujer y, quizá, a veces, hay una promoción de la mujer que no es bien entendida. El futuro va por el lado de que el papel de la mujer en la Iglesia es importante.

RI: Hay una sociedad en crisis y eso influye en todo. Si no hay compromisos estables en los adultos que preceden a la juventud, la juventud no tiene el empuje como para asumir compromisos a largo plazo.

PG: Los compromisos definitivos asustan un poco a los jóvenes. Esto también se nota en la vida matrimonial. El “para toda la vida” en un joven de 20 años hoy suena muy fuerte. Aun así, hay vocaciones, no son tan numerosas como en otros momentos, pero hay. En este momento de la Iglesia los cristianos no somos una masa que acudimos por las formas, es decir, los cristianos que hay están convencidos. Entonces, quizá nos tengamos que acostumbrar a no grandes mayorías, pero sí a personas comprometidas. Quizá eso atraiga más.

Nicolás Cheetham. Redacción Puntal