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El Municipio cerró el primer trimestre con un superávit de más de 8.700 millones de pesos

La Secretaría de Economía informó que recortó los gastos hasta 4% en términos reales mientras incrementó los ingresos un 11 por ciento. Así revirtió el déficit del año pasado

Después de dos años de cuentas en déficit, el gobierno municipal logró retomar el equilibrio fiscal en el primer trimestre del año y cerró con un superávit de más de 8.700 millones de pesos. El dato surge del informe de ejecución presupuestaria que la Secretaría de Economía acaba de publicar en el Portal de Transparencia.

De los últimos dos años, el 2024 fue el peor, con un fuerte déficit primario del 6,1 por ciento, que bajó al 1,5 en 2025. Los primeros números de 2026 marcan una realidad distinta: según la información oficial, la gestión de Guillermo De Rivas redujo los gastos en términos reales mientras incrementó un 11 por ciento los ingresos totales.

La situación de las cuentas volvió a generar polémica en las últimas semanas porque el radicalismo planteó públicamente que la calificadora de riesgo Fix alertó en su último informe de deuda que el Municipio tenía debilidades estructurales. Pablo Antonetti, secretario de Economía, replicó entonces que había una mejora que iba a reflejarse en los números de este año.

Las cifras del primer trimestre fueron favorables para el Municipio, aunque hay que ver si la gestión logra sostener ese estado de situación.

La Secretaría de Economía informó que entre enero y marzo tuvo ingresos totales por 55.346 millones de pesos. Los egresos totales, por su parte, alcanzaron los 46.571 millones de pesos. Es un superávit financiero de 8.745 millones de pesos, que representa casi el 16 por ciento de los ingresos totales.

Uno de los aspectos más preocupantes que mostraron las cuentas municipales en 2024 y 2025 fue que se registraba déficit corriente; es decir, que los ingresos no alcanzaban ni siquiera a cubrir los gastos de funcionamiento. En el primer trimestre, esa situación se revirtió. Hubo un superávit primario y financiero. “El ahorro corriente es una de las señales más favorables del trimestre: los ingresos corrientes fueron de $ 53.291,7 millones, mientras que los gastos corrientes alcanzaron $ 44.675,6 millones. La diferencia, de $ 8.616,1 millones, muestra que el Municipio logró cubrir su funcionamiento ordinario con recursos corrientes y conservar margen operativo”, dice el informe.

El superávit corriente se obtiene cuando no se considera el pago de obligaciones como, por ejemplo, los servicios de la deuda.

Antes de contemplar los intereses que pagó por la deuda y las rentas de la propiedad, los números continuaron en terreno positivo. Pero al aplicar el pago de los intereses y de deudas anteriores, el resultado se vuelve negativo. “El financiamiento neto fue negativo en $ 9.680,2 millones, absorbiendo el superávit financiero generado durante el trimestre. Como resultado, la posición final luego del financiamiento quedó en -$ 905,3 millones. Al cierre del trimestre, el excedente estimado fue de $ 8.758,6 millones, frente a compromisos a pagar por $ 9.663,9 millones. La diferencia coincide con la brecha final de -$ 905,3 millones”, se lee en el informe.

Es decir, el gobierno necesitó financiamiento para poder hacer frente a sus compromisos y no consiguió cubrirlos con recursos propios. Sin embargo, la situación es muy diferente a la de hace un año. Los ingresos corrientes subieron el 9 por ciento en términos reales, mientras que los gastos corrientes cayeron el 1 por ciento. Los ingresos totales mejoraron el 11 por ciento, pero los egresos totales se retrajeron el 4%. Los gastos que más cayeron fueron los de capital, es decir las inversiones en obras, que retrocedieron un 46 por ciento en términos reales.