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Municipios se adaptan a las normas sobre tratamiento de patógenos

A través del Oibca, un grupo de intendencias trabaja para ajustarse a las nuevas exigencias provinciales en cuanto al manejo de estos desechos y su disposición final. También avanzan en la unificación de ordenanzas

Intendentes que integran el Órgano Intermunicipal de Bromatología y Control Ambiental (Oibca) se reunieron a los fines de analizar las nuevas exigencias provinciales en cuanto al tratamiento de residuos patógenos.

El organismo que agrupa a una decena de municipios, entre los que se encuentran General Deheza, General Cabrera y Las Perdices, procura unificar criterios para aplicar en el manejo de estos desechos. El encuentro de la semana pasada fue presidido por el director del organismo, Rosendo Liboa. 

"En realidad, a este tipo de reuniones las hacemos cada tanto.  Hubo un informe de parte nuestra, de todo lo que se está haciendo, de todas las actividades que se realizan, en el organismo, en bromatología, medio ambiente, castración de animales, de mascotas,”, detalló el profesional.

Respecto de las nuevas normativas que rigen para los residuos patógenos, Liboa explicó que   anteriormente todos los movimientos se registraban en formato papel, y ahora la Provincia está avanzando en el desarrollo de un software, que implica que se digitalice dicha información.

“Eso requiere una readaptación de todo nuestro sistema, y estamos trabajando en eso. Pero para hacerlo había que tener autorizaciones de los intendentes. Un muy buen replanteo que deriva en una excelente trazabilidad. Uno sabe que cada residuo que  se entregó en cada municipio está transportado en un vehículo habilitado, conducido por personal autorizado, y que va a un lugar autorizado, y va habiendo certificación de eso y con un mayor grado de seguridad que ahora”, mencionó.

“Los privados también deben adaptar sus sistemas a estas exigencias pero el costo lo pagan ellos", aclaró.

A modo de ejemplo, dijo que si en un dispensario el empleado se olvidaba de asentar el movimiento de residuos patógenos del lugar se perdía la trazabilidad.

 Consultado respecto del proceso de retiro de patógenos de los pueblos y su disposición final, explicó: “Lo que  hace el Oibca es contratar a una empresa que se llama Habitat ecológico SA, que viene de Bell Ville.  Es una firma que cuenta con todas las autorizaciones y es la misma que hace el trabajo en otros lugares y en muchos otros municipios”.

Es el Oibca el que abona por el servicio, pero los recursos salen de los municipios. “La empresa recorre todos los municipios, una vez por semana, y retira los residuos patógenos, y otra empresa del señor Oscar Karl, retira todo lo que son líquidos para radiografías, de los lugares públicos”, explicó.

"A la empresa le pagamos un monto fijo de $ 30.500, aproximadamente, para todos los municipios”, precisó Liboa. 

Los residuos patógenos son llevados a lugares autorizados. 



Impositiva y tarifaria



Asimismo, se abordó y debatió con los intendentes sobre la necesidad de  actualizar y modernizar todo lo referido a  lo que es la ordenanza general impositiva y la ordenanza tarifaria, hoy sintetizada bajo la denominación “Código Tributario”.

Liboa explicó que “en muchos municipios está muy desactualizada, muy vieja, e incluso algunos tienen ordenanzas de 1970. Ya se ha trabajado en la modernización en varios municipios. Se comenzó a hacer para unos y luego para otros”. El objetivo es lograr que se haga una misma ordenanza en todas las poblaciones, quedando para cada una individualmente fijar los montos que quiera en cuanto a impuestos.

“Pero desde el punto de vista legal está muy modernizada, en sintonía con los pactos que se han firmado en la provincia, muy importante por una cuestión legal muy fuerte”.

El titular del Oibca detalló que ya se avanzó en la modernización en las localidades de   Santa Eufemia, Chazón, Ticino, General Deheza, junto a la de General Cabrera y  Charras. 

Por otra parte, desde el Oibca se está realizando una auditoría alimentaria con profesionales que recorrerán comedores comunitarios, los comedores Paicor, las casas de abuelos, tratando de ver las condiciones en las que se está, a través de un programa que no es coercitivo sino que una vez que se registran y se ven los defectos que hay, se trata de sugerir cambios, de asesorar.