"Es cierto que fuimos por un sendero de búsqueda de financiamiento externo porque la Argentina necesita 30.000 millones de dólares para vivir", reconoció al hacer cargo del último discurso antes de la votación.
En este sentido, admitió que "pudo haber habido una sobreestimación de la venida de capitales a la Argentina".
"Por eso estamos cumpliendo con la responsabilidad en una noche que sabemos que estamos con los flancos un poco débiles en medio de la crisis. Pero nosotros no venimos a recular, venimos a asumir la responsabilidad con el riesgo de equivocarnos o no, pero no a subirnos arriba de una tribuna estudiantil a hacer discursos facilistas cuando dejaron un 30% de pobres en el mayor movimiento de crecimiento de la Argentina", espetó.
Luego subió la apuesta en su confrontación con el kirchnerismo: "Se fumaron el país y vienen a darnos recomendaciones ahora".
El diputado cordobés confesó que no conseguir el Presupuesto "hubiese sido una derrota" para Cambiemos, "que es lo que querían algunos", pero celebró que "no lo pudieron lograr".
Al respecto, dijo que para que la iniciativa no naufragara fue clave la "incorporación de impuestos que no queríamos", pero que finalmente resultaron necesarios "para conseguir más recursos".