Enorme compositor, excelente guitarrista, desde Menos que Cero hasta Valle de Muñecas, pasando por Flopa-Manza-Minimal, siempre que ves en directo a Mariano Esain, cuando te vas te llevás algo más.
Porque esas bellas canciones para llevar siempre emocionan, reflexionan y alegran oídos para que, una vez más, se demuestre que en el indie del rock argentino hay mucho y bueno para prestarle atención.
El jueves último ante un reducido número de gente en Ojo de Barro, en el inicio de una propuesta que, si el público apoya y la crisis lo permite, continuaría con otros nombres como Rosario Bléfari, Francisco Bochatón o Boom Boom Kid, Manza regaló un concierto de bellas composiciones de rock de guitarra.
Manza dejó mansos a todos, acariciados con versos y acordes que llenan el alma.
Andrés Natali
El jueves último ante un reducido número de gente en Ojo de Barro, en el inicio de una propuesta que, si el público apoya y la crisis lo permite, continuaría con otros nombres como Rosario Bléfari, Francisco Bochatón o Boom Boom Kid, Manza regaló un concierto de bellas composiciones de rock de guitarra.
Solo con su voz y su eléctrica repasó su notable carrera entregando gemas como “Si pudieras” (Sólo estar, encerrar ángeles en almas, abrazar sin mirar, morir en tus alas. Cada vez que estás, cada vez te vas, cada vez te llevas algo más), “Demasiadas impresiones”, “La soledad no es una herida”, “La cura y el dolor”, “Gotas en la frente” y una versión hermosa de una canción ídem: “No dejes que llueva” de Daniel Melero.
Manza dejó mansos a todos, acariciados con versos y acordes que llenan el alma.
Andrés Natali

