El vice de Olca puso a disposición su renuncia “si eso destraba el conflicto”
La protesta de los trabajadores, que ya acumula dos semanas, movilizó una marcha días atrás y tuvo algunos ribetes de violencia. “Sólo les digo que la salida al problema es trabajando”, indicó Ferreyra
General Cabrera.- En una extensa conferencia de prensa realizada en el domicilio de uno de sus colaboradores, Ángel Ferreyra -vicepresidente de Olca- puso a disposición su renuncia al cargo al considerar que si eso es una salida para reactivar la fábrica, estaría orgulloso de asumir tal dimisión.
“Si Ángel Ferreyra tiene que dar un paso al costado por los trabajadores de Olca, Ángel Ferreyra lo hará”, dijo Ferreyra, quien en los últimos tres años se convirtió en vicepresidente de la empresa gracias al aval de los compañeros que lo respaldaron en su carrera como sindicalista de los aceiteros.
Acompañado por varios empleados que lo apoyaron, aunque sin la presencia del presidente Carlos Fabián Torres, el vicepresidente de Olca afirmó: “Si los compañeros, como yo los considero, necesitan que me vaya para que se resuelva el conflicto, eso haré. Sólo les digo que la salida de la difícil situación que atraviesa Olca se supera sólo trabajando”.
Si bien no fue contundente en sus declaraciones, fuentes cercanas admitieron que Ferreyra se alejaría de Olca luego de fijar sus condiciones de retiro con quien es el actual presidente de la fábrica de aceites.
15 días de conflicto
Ferreyra fundamentó su decisión de apartarse del cargo ante la reiteración de acciones que ponían en riesgo su integridad y la de familiares y compañeros de trabajo.
“Hubo amenazas hacia mi familia, cosas imperdonables pasaron, declaraciones que no puedo creer que hayan sido hechas, amenazas por radio para los empleados, un puntazo hacia uno de los compañeros. Todo fue muy violento”, precisó el integrante del directorio de la empresa señalado como traidor por un sector de los trabajadores que están reclamando pago de haberes atrasados y reincorporación de dos despedidos.
El pasado viernes por la noche, los obreros de la fábrica de aceites recibieron el apoyo de unas 250 personas que marcharon juntos por las calles que están al frente de las instalaciones de la empresa para reclamar por el pago salarial y del aguinaldo adeudado.
“Los 12 millones (de pesos), como se dice, no se deben. Y eso es comprobable. Todo lo que se dice se tendría que comprobar”, afirmó Ferreyra, para agregar también que si hubo despidos estos “fueron por justa causa”.
La única forma de solucionar esto es poniendo la fábrica en marcha. Esto llegó a un ámbito muy profundo, lamentable. Y prefiero que la fábrica siga y yo dar un paso al costado. No quiero que tengamos que lamentar mayores consecuencias. Queremos que reflexionen que la única forma que van a tener dignidad es trabajando”, resumió.
Está previsto que hoy se lleve a cabo una nueva reunión para acordar un cronograma de pago que lleve a una salida al conflicto. El encuentro será a las 12 en la oficina que el Ministerio de Trabajo tiene en General Cabrera y Ferreyra no estará presente.
“Esperemos que el futuro de Olca sea bueno. Cada día que pasa es un día de agonía para la fábrica”, concluyó Ferreyra.
“Si Ángel Ferreyra tiene que dar un paso al costado por los trabajadores de Olca, Ángel Ferreyra lo hará”, dijo Ferreyra, quien en los últimos tres años se convirtió en vicepresidente de la empresa gracias al aval de los compañeros que lo respaldaron en su carrera como sindicalista de los aceiteros.
Acompañado por varios empleados que lo apoyaron, aunque sin la presencia del presidente Carlos Fabián Torres, el vicepresidente de Olca afirmó: “Si los compañeros, como yo los considero, necesitan que me vaya para que se resuelva el conflicto, eso haré. Sólo les digo que la salida de la difícil situación que atraviesa Olca se supera sólo trabajando”.
Si bien no fue contundente en sus declaraciones, fuentes cercanas admitieron que Ferreyra se alejaría de Olca luego de fijar sus condiciones de retiro con quien es el actual presidente de la fábrica de aceites.
15 días de conflicto
Ferreyra fundamentó su decisión de apartarse del cargo ante la reiteración de acciones que ponían en riesgo su integridad y la de familiares y compañeros de trabajo.
“Hubo amenazas hacia mi familia, cosas imperdonables pasaron, declaraciones que no puedo creer que hayan sido hechas, amenazas por radio para los empleados, un puntazo hacia uno de los compañeros. Todo fue muy violento”, precisó el integrante del directorio de la empresa señalado como traidor por un sector de los trabajadores que están reclamando pago de haberes atrasados y reincorporación de dos despedidos.
El pasado viernes por la noche, los obreros de la fábrica de aceites recibieron el apoyo de unas 250 personas que marcharon juntos por las calles que están al frente de las instalaciones de la empresa para reclamar por el pago salarial y del aguinaldo adeudado.
“Los 12 millones (de pesos), como se dice, no se deben. Y eso es comprobable. Todo lo que se dice se tendría que comprobar”, afirmó Ferreyra, para agregar también que si hubo despidos estos “fueron por justa causa”.
La única forma de solucionar esto es poniendo la fábrica en marcha. Esto llegó a un ámbito muy profundo, lamentable. Y prefiero que la fábrica siga y yo dar un paso al costado. No quiero que tengamos que lamentar mayores consecuencias. Queremos que reflexionen que la única forma que van a tener dignidad es trabajando”, resumió.
Está previsto que hoy se lleve a cabo una nueva reunión para acordar un cronograma de pago que lleve a una salida al conflicto. El encuentro será a las 12 en la oficina que el Ministerio de Trabajo tiene en General Cabrera y Ferreyra no estará presente.
“Esperemos que el futuro de Olca sea bueno. Cada día que pasa es un día de agonía para la fábrica”, concluyó Ferreyra.