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9 de cada 10 casos de pérdida de la visión son evitables o tratables

La discapacidad visual afecta el desarrollo laboral, incrementa el riesgo de ansiedad y depresión, además de reducir la autonomía y producir aislamiento en adultos mayores

De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay en el mundo, al menos, 2.200 millones de personas con deterioro de la visión, aunque -como mínimo- en mil millones de personas esa discapacidad visual podría haberse evitado o todavía no se ha tratado. El Consejo Argentino de Oftalmología (CAO), alineado con la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera (IAPB, por su sigla en inglés), lanzó un comunicado para concientizar sobre la importancia de la consulta oftalmológica anual, o con la periodicidad que sea necesaria, para prevenir o tratar enfermedades que puedan ocasionar pérdida de la vista.

“Durante toda la vida el control oftalmológico anual ayuda a prevenir, detectar y tratar a tiempo las enfermedades de la vista que podrían ocasionar pérdida de la visión y afectar severamente la calidad de vida”, afirmó la Dra. Adriana Tytiun, integrante del CAO.

La discapacidad visual puede afectar gravemente la vida de la población adulta, reduciendo posibilidades laborales e incrementando tasas de depresión y ansiedad. Además, supone una enorme carga económica, ya que se calcula un costo anual mundial de US$ 411.000 millones solo en términos de pérdida de productividad. En adultos mayores, puede contribuir a la pérdida de autonomía, aislamiento social, dificultad para caminar, mayor riesgo de caídas y fracturas, y a más chances de ingreso temprano en residencias para ancianos.

“Enfermedades como la conjuntivitis y la sequedad ocular, aunque menos graves y transitorias, son motivos de consulta mucho más frecuentes. El paciente acude porque tiene síntomas y es entendible, pero es importante desarrollar la conducta de visitar al médico oftalmólogo preventivamente, sin síntomas”, sostuvo el Dr. Javier Casiraghi, integrante del CAO.

La discapacidad visual es casi cuatro veces más frecuente en personas de bajos recursos que viven en zonas alejadas de los centros urbanos. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) sostiene que, para revertir esta situación, se necesita aumentar el acceso a los servicios de atención oftalmológica fortaleciendo los servicios públicos en las áreas más carenciadas de cada país.

A nivel global, las principales afecciones que causan el deterioro de la visión distante, o ceguera, son cataratas (94 millones), errores de refracción (88,4 millones), degeneración macular relacionada con la edad (8 millones), glaucoma (7,7 millones) y retinopatía diabética (3,9 millones). La afección principal que causa el deterioro de la visión cercana es la presbicia (826 millones).

La retinopatía diabética es causada por el exceso persistente de azúcar en sangre, va dañando lenta y progresivamente pequeños vasos sanguíneos en distintas partes del cuerpo, incluidas la retina. La diabetes afecta a cerca de 1 de cada 10 argentinos, después de 20 años con la enfermedad, se considera que el 90% de las personas con diabetes tipo 1 y el 60% de las que tienen diabetes tipo 2 desarrollarán alguna forma de retinopatía, fundamentalmente quienes no hayan logrado sostener el mejor control posible de la enfermedad.

El glaucoma es la primera causa de ceguera irreversible en el mundo, pero es evitable. Se estima que afecta en Argentina a un millón de personas y que la mitad no lo sabe.

Algo que tienen en común la retinopatía y el glaucoma es que pueden detectarse rápidamente en un control oftalmológico, antes de que la persona desarrolle síntomas o pérdida de la visión.