La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), en línea con la OMS; recomendó que la lactancia sea exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé y, a partir del 6° mes, ir incorporando alimentos complementarios nutricionalmente adecuados y seguros, mientras continúa la lactancia hasta los dos años. También destacó los beneficios que esto trae para la salud del lactante y de la madre, ya que previene infecciones respiratorias y digestivas en los lactantes, reduciendo el riesgo de hospitalización en un 57% y 76%, respectivamente, mientras que, a largo plazo, disminuye el riesgo de sobrepeso en un 26% y de diabetes tipo dos en un 35%.
El trabajo fue difundido en ocasión de la Semana Mundial de la Lactancia (SML-2023), que se celebra del 1° al 7 de agosto y que este año lleva el lema ‘Marcando la diferencia para las madres y padres que trabajan’, con el objetivo de impulsar entornos favorables para esta tarea en la vida laboral.
Al mismo tiempo, se refirieron, a las barreras y prejuicios que existen para que las familias logren continuar con la lactancia hasta los dos años de vida de los niños y, en este sentido, mencionaron los resultados de la Encuesta Nacional de Lactancia (ENaLac) del 2022.
Allí se observó que aproximadamente 9 de cada 10 niños de cero a seis meses de edad recibían lactancia (91,7%) y la mitad lo hacía en forma exclusiva (53,2%); a su vez, el porcentaje de lactancia exclusiva desciende a medida que aumenta la edad de los lactantes, pasando de 53,5% a 44,6% en los niños de 2 y 6 meses, respectivamente.
En cuanto al mantenimiento de la lactancia cuando se inicia la alimentación complementaria, los resultados de la ENaLac muestran que se logra en un 80,6% en los niños y niñas de entre 12 y 15 meses, cifra 3 puntos superior a la registrada por la misma encuesta realizada en el año 2017, que daba 77.8%. Mientras que el abandono de la lactancia registrado en dicho relevamiento es de un 8.5% al 6to mes y del 18,7% entre los 12 y 15 meses.
Las barreras
Respecto de los motivos esgrimidos por las madres sobresalen ‘me quedé sin leche’, ‘el niño o la niña dejó solo/a’, ‘se quedaba con hambre’, ‘tuve que salir a trabajar’ y ‘era muy difícil amamantar y sostener mis otras tareas’.
La ley nacional N° 26.873 de promoción de la lactancia materna establece que, durante el primer año a partir del nacimiento del bebé, las madres tienen derecho a dos pausas diarias para amamantar, con posibilidad de descontarlos de la jornada laboral.
Otra creencia errada es que al tomar medicamentos hay que dejar de amamantar. En caso de tomar medicamentos, la Dra. Barrios Skrok, médica pediatra, miembro del Comité de Lactancia de la SAP, recomendó “preguntar al médico antes de tomar una decisión” y mencionó, como referencia, la página web e-lactancia.org, donde puede consultarse la compatibilidad de la lactancia con un amplio número de fármacos.
Otro prejuicio que desfavorece la lactancia es el de pensar que las mujeres que tienen pechos pequeños no pueden amamantar o tienen menos leche. “En realidad, la cantidad de leche que produce la madre está relacionada con la cantidad de veces por día que amamanta al niño. Cuantas más tomas diarias, más leche producirá”, subrayó la Dra. Conti.
Con este documento, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) se suma a los objetivos de la Semana Mundial de la Lactancia, que es una iniciativa de la Alianza Mundial para la Defensa de la Lactancia Materna (WABA, por sus siglas en inglés) que este año busca comprometer a los gobiernos, los sistemas de salud, los responsables de los lugares de trabajo y las comunidades en el empoderamiento de las familias y en el mantenimiento de entornos favorables a la lactancia en la vida laboral pospandemia.

