La Dra. Melisa Fischman es especialista en oncología (MN125920) del Centro Integral de Mastología (CIMA), habló en exclusiva con Salud & Ciencia sobre los cuidados que necesitan las personas que transitan tratamientos oncológicos por cáncer de mama en el marco de la temporada de verano.
¿Todo tratamiento oncológico sensibiliza la piel o algunos?
La quimioterapia sí sensibiliza, porque la piel está más sensible en general, tanto como uno recomienda no teñirse el pelo, también los rayos del sol afectan la piel, entonces hay que evitarlo.
¿Cuáles son los principales cuidados?
Evitar exponerse directo al sol sobre todo en los horarios más fuertes, ponerse protectores físicos, me refiero a ropa, taparse el cuerpo y siempre con protector solar de factor alto.
Los cuidados ¿son los mismos al inicio del tratamiento que avanzado?
Ante más terapia, más sensibilización de la piel. Igualmente los cuidados son los mismos durante todo el tratamiento. Con un tratamiento de rayos, una vez finalizado, se sugiere no solo cubrir el área, por ejemplo, de la mama donde se está irradiando, sino toda una zona alrededor importante, el pecho y el brazo, porque toda el área puede comprometerse con el sol e incluso, una vez finalizados los rayos, todas estas medidas hay que seguir tomándolas hasta seis meses o un año después, no es solo el tiempo que dure la aplicación, porque puede generar una reacción tardía. En quimioterapia también. Por supuesto que siempre se va viendo la evolución de la paciente. Pero siempre uno sugiere obviamente cuidarse del sol, no exponerse en los horarios donde está más fuerte, usar protector solar, eso para todos los casos. Si la paciente termina en primavera, se hizo radioterapia, tiene que cubrirse y protegerse al 100%, no exponer la piel directa al sol, si va a salir a la calle usar rameras mangas largas y sería ideal no ir a la playa en esas vacaciones.
¿Qué pasa con las cicatrices o marcas en la piel?
Eso depende del tipo de cirugía que haya tenido. Pero también es un lugar sensible de la piel. Suelen estar ocultas, pero todo va a depender de cuánto tiempo lleve esa cicatriz, sin embargo hay que cuidarlas, no exponerlas al sol, salvo varios años después. Pero siempre el tipo de cicatriz va a depender de la cirugía, no es la misma para un tumor chiquitito que se haya sacado en forma plana que un tumor muy grande, y también depende mucho de la piel y la forma de cicatrización.
¿Qué otras recomendaciones hay que tener en cuenta?
Y lo otro importante es que cuando se hace quimioterapia se pierde el cabello, después vuelve a crecer, pero mientras tanto, el cuero cabelludo también hay que cuidarlo con muchísima delicadeza, porque el sol pega directo y es una piel que no está acostumbra al sol y por lo tanto es muy sensible. Sugerimos siempre gorros, pañuelos, algunas mujeres usan pelucas; pero siempre cubrir esa zona.
¿Son pacientes sensibles a golpes de calor?
Los tratamientos de quimioterapia suelen ser bien tolerados. Muchas mujeres deciden seguir con su trabajo durante todo el tratamiento y otras no, eso no las hace más o menos fuertes, está en cada uno y dependerá mucho de cada persona. Sí, en pacientes adultos mayores, en días de más de 30 grados, recomendamos que se hidraten mucho y que en esos horarios de calor no salgan o estén acompañadas porque están un poco más expuestas a todo esto. En general, hay que tomar algunas precauciones más, como hidratarse, evitar exponerse a calores y sol en horarios críticos y escuchar un poco el cuerpo si uno está cansado; frenar, descansar.
¿Cómo evalúan hoy la incidencia de cáncer de mama?
El cáncer de mama es uno de los que más campañas de difusión tiene, y eso tiene que ver con que es el cáncer más frecuente en las mujeres. Una de cada ocho mujeres tiene cáncer de mama a lo largo de la vida. Hay 22 mil casos nuevos por año, o sea, es un cáncer muy frecuente. Pero haciendo estudios de control, como la mamografía, se puede detectar a tiempo. Y detectándolo a tiempo son tumores chicos donde más del 90% de las mujeres se curan. Por eso es que hacemos tanto hincapié en la campaña, porque por la frecuencia son muchas las mujeres que van a pasar por esto, y porque haciendo un estudio simple y económico a nivel del sistema de salud, uno puede curar a muchas mujeres, haciendo estudios a tiempo. Hoy, a nivel mundial, aproximadamente un 10% tienen metástasis de inicio al diagnóstico. En Argentina no tenemos esos datos tan precisos, pero se calcula que es un poquito más. Cada vez más las campañas de difusión van haciendo más efectos, siempre hay que continuar. En el consultorio vemos todo, mujeres que hacen sus controles y que llegan a tiempo la mayoría, obviamente, y algunas que, lamentablemente tienen estadíos más avanzados, porque son tumores más agresivos, que más allá de haberse hecho el control, quizás la evolución es otra. A veces no tiene que ver con que la responsabilidad es de la mujer, muchas veces son edades (jóvenes) donde todavía no estaba indicado el control. Lo cierto es que vamos mejorando, hay que seguir trabajando en eso para tratar de encontrar todos los tumores de mamá localizadas a tiempo y poder tratarlos.
Durante la charla, la profesional agregó que “desde el Centro Integral de Mastología siempre buscamos abordar las distintas patologías, en este caso mamaria y buscamos el mejor tratamiento, pero también hablamos efectos adversos cuando el paciente está transitando su tratamiento, cómo prevenirlos o cómo tratarlos, el tema del cuidado de la piel es muy importante para prevenir mayores daños. Y por supuesto que insistimos en la prevención de la patología”.
También señaló que “siempre es importante velar por un tratamiento con menos complicaciones y evitar tener que suspender el tratamiento en algún momento, poder cumplirlo en tiempo y forma. El cáncer de piel está directamente relacionado con el sol, entonces los cuidados de no exponerse en ciertos horarios, de usar protector solar no solo van para pacientes bajo tratamiento oncológico, pero insistimos en un cuidado especial por el riesgo de lesiones asociadas al sol en lo oncológico, pero también en cuestiones secundarias al tratamiento y el sol. Hay una doble responsabilidad”.
Por Fernanda Bireni

