Los hermanos propietarios de la desarrollista y un contador quedaron detenidos, acusados de asociación ilícita y estafa. Los operativos realizados en la sede de la compañía y en diversas propiedades de la capital fueron dispuestos por el fiscal Enrique Gavier. “Desde el 2019 venimos pagando, llevamos invertidos más de 55.000 dólares”, aseguró uno de los damnificados