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Aunque el cuadro de Covid sea leve, instan a hacerse el control posterior

El doctor César Lucero, quien por estos días trabaja con pacientes que han superado el virus, aseguró que es apropiado someterse a los chequeos para evitar que las secuelas se transformen en un problema hacia adelante

Pese a que con el avance de la campaña de vacunación y la llegada de Ómicron los cuadros de coronavirus son más leves que hace un tiempo, recomiendan que los pacientes que hayan superado la enfermedad igualmente se hagan los chequeos posteriores para evitar consecuencias en su estado general. Más allá del cuadro en sí, se sabe que, en algunas personas, el paso del virus deja secuelas que, tratadas a tiempo, pueden ser correctamente manejadas.

Al respecto, el doctor César Lucero, de Clínica Regional del Sud, dijo a Puntal que hoy por hoy todos los casos que están viendo corresponden a la nueva variante.

La mayoría de los que entran a respirador hoy son pacientes que tienen incompleto el esquema de vacunación; hay que vacunarse. La mayoría de los que entran a respirador hoy son pacientes que tienen incompleto el esquema de vacunación; hay que vacunarse.

“Lo que tiene la nueva cepa es una menor mortalidad, pero la morbilidad, o sea, la enfermedad es muy similar a las de las primeras olas. Entonces, los pacientes están sintomáticamente igual, es decir, con cansancio, dolor muscular, dificultades para recuperarse después de hacer alguna actividad, cuestiones neurológicas, entre otros problemas. La cepa Ómicron se comporta menos agresiva desde el punto de vista de la internación y la mortalidad, pero desde la morbilidad es muy similar a las anteriores variantes. Por eso, la rehabilitación poscovid es muy importante y tiene que hacerse igual que en las olas anteriores. El efecto del virus puede ser invalidante si uno lo deja librado al azar. Los pacientes, gracias a Dios, no fallecen y no requieren internación, pero los síntomas residuales deben ser evaluados y abordados con rehabilitación. Eso es lo que vemos nosotros en consultorio, tanto en la parte privada como en la pública, por lo que la recomendación es que se acerquen a los consultorios de chequeo poscovid, aunque el cuadro sea leve o moderado”, precisó el doctor Lucero.

-¿Ya han atendido pacientes que han pasado por Ómicron?

-Sí, hoy es la cepa dominante. Delta, que es una cepa más agresiva, tiene mucha mortalidad y síntomas más graves, pero hoy no los estamos viendo. Entonces, es claro que la cepa presente es menos agresiva y, justamente, Ómicron se caracteriza por eso.

-Tuvieron un pico de demanda cuando aumentaron fuerte los casos. Después, bajaron y ahora están nuevamente en alza, ¿eso se traduce en un mayor número de consultas?

-Sí, ahora tenemos una demanda importantísima de testeos. Muchas veces la gente lo hace espontáneamente para descartar el virus porque han tenido contacto estrecho con algún sintomático o positivo. Otras veces, se testean para hacer un viaje y muchos vienen con síntomas, que son los que generalmente dan positivo y que rondan el 35% del total de las muestras.

-¿Qué situación no debe dejar de tener en cuenta una persona que pasó por el Covid?

-Los estudios que se deben hacer para Covid forman parte del protocolo que se tiene para el seguimiento poscovid. No ha variado, pese al cambio de cepas. En la Clínica Regional del Sud, seguimos con lo mismo. Al ser una enfermedad sistémica, que afecta a todos los órganos, deben evaluarse como tal, haciendo hincapié en lo que ha sido más afectado. Si el problema es respiratorio, se abordará desde ese punto de vista con tomografías, espirometrías, laboratorios con gases para ver si la oxigenación es adecuada o no, entre otros. Si el cuadro es más neurológico, con migrañas, cefaleas, sensación de malestar o inestabilidad, aparte de lo respiratorio, se hace un abordaje neurológico. Si es osteomuscular, pacientes que hacen recaídas de enfermedades previas como artritis y que se ven afectadas por el virus, se hace el abordaje artromuscular para hacer la rehabilitación y que no pierdan masa muscular. El abordaje es multidisciplinario y eso no ha cambiado. Hacemos estudios de laboratorio completos, imágenes de pulmón y tomografía de cerebro.

-¿Es una alivio que haya menos gente en respirador?

-Sí, mientras más grave el cuadro de Covid, más dificultades para la recuperación. En la clínica, tuvimos la menor tasa de mortalidad de Río Cuarto, con un 18%. Pero los pacientes han quedado con secuelas y a ellos se les hace un seguimiento longitudinal durante un tiempo que puede variar de uno a dos años. Se les pone a disposición los centros de rehabilitación. La mayoría de los que entran a respirador hoy son pacientes que tienen incompleto el esquema de vacunación, por lo que hay que vacunarse.

Nicolás Cheetham. Redacción Puntal