La pelota a paleta es uno de los deportes que más historia acumula en Argentina. Vino con los españoles en los barcos. Los registros dicen que el primer frontón por estas tierras fue construido en 1776. Esa tradición se traduce cada cuatro años en los Juegos Panamericanos, en los que los pelotaris albicelestes suelen acumular varias medallas. En la ciudad, no faltan los adeptos a esta disciplina. Entre los y las pelotaris locales que se destacan actualmente, se encuentra Emilio Francisquelli, subcampeón provincial en la segunda categoría, en la modalidad de trinquete. “Es un deporte generacional”, comenta el riocuartense que juega en Central Argentino.
“Hay mucho de tradición. En mi caso yo de chico lo acompañaba a mi papá. Íbamos junto con mi hermano. En general siempre pasa así. Se va pasando de uno a otro”, explica Francisquelli. Añade que se relaciona mucho con la cotidianeidad que generan los clubes. “Uno se encuentra siempre con la misma gente. Es un ambiente muy familiar”, destaca quien comenzó a jugar de manera competitiva hace poco más de dos años. “Siempre pelotee de chico, pero mi deporte principal era el fútbol. Ahora más de grande empecé a dedicarme más”, señala.
Francisquelli comenta que en esa característica generacional radica la dificultad para poder hacer crecer la masa de jugadores. “En general es muy difícil enganchar a chicos que no vengan con su familia. Es un deporte muy complejo para que niños de siete u ocho años lo aprendan. Empezás a agarrarle la mano después de los 12, pero para ese momento el chico o la chica ya encontró otra disciplina”, explica. Añade que en una ciudad como Río Cuarto, que tiene muchas ofertas desde lo deportivo, se hace complejo competir.
“La complejidad del deporte hace que no sea fácil sumar a un externo de manera solitaria. Vos no podés romper el cuarto. Es decir, los cuatro que ingresan a la cancha tienen que tener el mismo nivel, porque si no es casi imposible jugar con continuidad”, comenta Francisquelli. Comenta que es un deporte en el cual el nivel del adversario resulta fundamental. “No se puede disimular que haya alguien de otro nivel dentro de los cuatro. No es como en el fútbol, donde al ser once de cada lado, el funcionamiento colectivo lo compensa”, agrega.
Con ese panorama, desde hace un tiempo que la pelota paleta riocuartense intenta hacerse un lugar dentro de la provincia. De hecho, el actual presidente de la Federación provincial, Jorga Lazcano, es de la ciudad. “Estamos tratando de que crezca. Para eso necesitamos un mayor número de jugadores. Eso te hace crecer el nivel, porque vos podés ir generando duplas de niveles parejos, como pasa en Carlos Paz o en Córdoba Capital”, precisa Francisquelli.
“En mi caso, yo siempre destaco que he tenido la oportunidad de contar con muy buenos compañeros. Eso me ayudo a crecer en mi nivel. Por ejemplo, en el torneo que terminó ahora, Nicolás Cuadrelli me ayudó mucho. Yo estoy más en una Tercera categoría y el torneo en el que salimos segundos es de Segunda”, explica Francisquelli y añade que una de las cuestiones que le permitió hacerse un lugar rápidamente en la rama competitiva fue el hecho de ser profesor de Educación Física. “Yo, por mi trabajo, trato de estar siempre bien físicamente y eso me sirvió mucho a la hora de poder jugar tantos partidos en poco tiempo”, señala.

