Después de que el gobierno nacional le presentara al Consejo Agroindustrial Argentino los trazos gruesos del nuevo plan ganadero, las entidades del campo salieron a cuestionar que los productores no hayan sido consultados y a remarcar que en el actual marco de incertidumbre no habrá plan de incentivo que alcance para motorizar la inversión.
“Hay pocas precisiones porque, otra vez, se ha avanzado sin gran apertura para los productores. Se ha hecho dialogando con los gobiernos provinciales, en base a proyectos ganaderos de gobiernos provinciales también. Y los productores han quedado excluidos de las negociaciones. Incluso, desde CRAnos retiramos de la mesa del plan ganadero cuando vimos que no se avanzaba y que, por el contrario, se cerraban las exportaciones de carne”, indicó Gabriel de Raedemaeker, vicepresidente de CRA.
“No tenemos precisiones más allá del compendio de títulos que salieron publicados. Es eso:un compendio de títulos ruidosos pero vacíos de contenido. Pensar en un plan ganadero de incentivo con la incertidumbre que genera la política que lleva adelante el Gobierno con exportaciones parcialmente cerradas, con el descreimiento que hay en la palabra del Presidente, más que un plan ganadero debería ser un plan milagroso. En verdad, no lo veo muy viable”, señaló el dirigente ruralista.
Por su parte, Javier Rotondo, presidente de Cartez, también destacó que no se conoce el plan completo y que, por lo tanto, no han podido evaluarlo en profundidad. “De todas maneras, es claro que no hay plan ganadero si no hay previsibilidad. El principal estímulo debe ser producir más, en eso estamos de acuerdo.Pero en este país tuvimos políticas anticíclicas permanentemente que quitaron incentivo a la producción. El productor va a invertir si tiene previsibilidad. Nuestra conclusión es que el anuncio tiene olor a que se quiere mostrar que están preocupados por la producción cuando, en definitiva, no hay plan posible si no hay estímulo y reglas claras”, declaró Rotondo.
Los dos dirigentes destacaron que no hay cómo discutir un plan ganadero con las exportaciones de carne cerradas.
“Hay que abrir las exportaciones.Después sentémonos a hablar sobre los otros temas, sobre la desgravación impositiva para que haya más animales pesados y para que se puedan generar cortes que vayan al mercado interno a valores más lógicos. Pero no se puede hablar mientras sigamos con las ventas externas cerradas. En este tiempo la carne no bajó, destruyeron el mercado de la vaca y en las góndolas el precio es el mismo. No hay forma de sentarse a hablar en estas condiciones. Es como hablar de energías renovables y hacer lo que hicieron con la ley de biocombustibles. No hay plan ganadero si no hay exportación, si no se combate la inflación, si no se fomenta el empleo privado”, manifestó el presidente de Cartez.
Los dirigentes ruralistas también cuestionaron los interlocutores que está utilizando el Gobierno para presentar el plan ganadero. Señalan que no son voces autorizadas en el mercado de la carne para avalar las medidas que se proponer tomar.
Las medidas en análisis
Con el plan ganadero, el Gobierno busca aumentar la producción de carne vacuna y pasar de los 3,2 millones de toneladas actuales a los 5 millones de toneladas por año.
El borrador plantea una serie de objetivos que debe perseguir la producción ganadera con el apoyo del Estado mediante líneas de crédito y asistencia técnica.
En este marco, el diagnóstico señala: “Las sucesivas crisis económicas que atravesó la economía local, cambios en los hábitos de consumo e ineficiencias en la comercialización de la producción son algunos de los factores que han llevado a la caída de las existencias bovinas y una baja productividad de los rodeos de cría. Las exportaciones bovinas per cápita –que llegaron a rozar los 100 kilos en los años 20- tuvieron una tendencia declinante en los últimos años, con un mínimo en histórico en el período 2012-2015 (menos de 5 kg per cápita)”.
Los lineamientos estratégicos propuestos “prevén generar un incremento de la producción y de la productividad sostenible en el tiempo, mediante la mejora de las condiciones de acceso al capital de trabajo. Se proponen un conjunto de instrumentos financieros, incentivos fiscales y asistencia tecnológica, cambios en la comercialización, entre otros, destinados a fomentar el incremento de la eficiencia del stock ganadero”.

