Desde el sector de la cadena cárnica, conformado entre otros por ganaderos y frigoríficos, destacaron la importancia del acuerdo para el precio de la carne, e indicaron que amplía las opciones de los consumidores. Además, señalan que son conscientes de que no podrá resolver los problemas de inflación y explican que el objetivo de la medida es más acotado.
Daniel Urcía, presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas, sostuvo que “es un error ver el vaso medio vacío” a la hora de evaluar el programa, e insistió en que es una herramienta útil para favorecer el consumo.
“Es un acuerdo de precios especiales, por un volumen determinado, donde participan un grupo de frigoríficos exportadores. Fundamentalmente, exportadores a China. Y con un grupo de supermercados agrupados en ASU, y en algunas regiones más alejadas, con cadenas comerciales regionales o alguna boca propia que pueda tener el frigorífico exportador. Sobre esa base, hay que buscar la información sobre qué volumen y en qué bocas van a estar”, indicó.
-¿Qué efecto puede tener el programa en el mercado?
-No son precios de mercado, sino especiales. Y en virtud de esa característica, es una oferta limitada. Lo que se busca es colocar varios cortes a valores por debajo de su valor de mercado, y de esa manera, empujar para que otros comercios promuevan ofertas. No se pretende bajar todos los precios de la carne, porque allí intervienen el costo de la hacienda, la situación económica, de los costos del carnicero y otros.
-¿Llegará al interior en igual medida que a Buenos Aires?
-A nivel logístico está todo preparado y van a llegar los cortes de carne a Río cuarto porque hay bocas de expendio de los supermercados que participan del acuerdo. La expectativa no es más que poner estos cortes a un precio diferente, que no es el del mercado. El acuerdo no persigue el objetivo de cambiar la economía del país. Si miramos el vaso medio vacío, nos equivocamos, porque acá se está haciendo un esfuerzo grande entre los frigoríficos y los supermercados. Y si no se hiciera, no existirían estos productos a esos precios. Por otro lado, no podemos pretender que se corrijan los problemas económicos del país con un acuerdo para el precio de la carne. Podemos encontrar diferencias de hasta 300 pesos menos por kilo en determinados cortes.

