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Lanzan un curso de posgrado en Educación Sexual Integral en la Universidad Nacional

Coordinado por las especialistas Analía Pereyra y Verónica Delgado, comenzó a desarrollarse este espacio que ya cuenta con su octava edición con casi 100 inscriptos

Comenzó a desarrollarse en la Universidad Nacional de Río Cuarto una nueva edición del curso de posgrado en Educación Sexual Integral (ESI) “ESI: formando profesionales capaces de abordarla”, de la que participan 100 profesionales de manera virtual.

Coordinado por las especialistas Analía Pereyra y Verónica Delgado, este espacio destaca la importancia de formar profesionales capaces de abordar las diversas problemáticas que engloba el tema.

La primera jornada del curso de posgrado se hizo el pasado viernes y continuará durante 7 semanas con encuentro los días viernes.

La primera jornada se hizo el pasado viernes y continuará durante 7 semanas con encuentro los días viernes. El curso extracurricular de posgrado Educación Sexual Integral: formando profesionales capaces de abordarla se dicta hace ya ocho años ininterrumpidamente en la Facultad de Ciencias Humanas.

El objetivo que persigue es que les profesionales egresades de institutos de nivel superior y de carreras universitarias cuenten con las herramientas para llevar adelante acciones vinculadas a la sexualidad -en el amplio sentido del término- en los ámbitos en los que se desempeñen, sean educativos o no.

Entre sus propuestas, se pretende con este curso que les asistentes conozcan el marco legal de la ley 26.150, que se sancionó hace ya quince años, brindarles recursos para que trabajen en sus propios ámbitos, que conozcan cómo abordar la Educación Sexual Integral (ESI) y cuál es el rol de las y los profesionales en las situaciones de vulneración de derechos.

Sostienen que este tipo de formación debiera ser transversal a todas las carreras de la universidad y tener su lugar dentro de las currículas.

En este marco, la ESI abre una gran puerta, porque trabaja justamente en la promoción de acciones saludables y en la prevención de situaciones de vulneración de derechos y en la actuación cuando algún niño, niña o joven manifiesta alguna situación referida a un abuso.

Analía Pereyra indicó que todos los años se lanza el flyer de la convocatoria y rápidamente se cubre el cupo, que es de 100 personas (que es el límite que brinda la plataforma digital), y en las reuniones presenciales lo han hecho en modalidad taller y es sólo de 40 personas.

La coordinadora del proyecto explica que en el marco de la ley de ESI “el profesional tiene el deber y la obligación de intervenir e inmediatamente buscar los canales y circuitos adecuados para que ese niño o niña salga de esa situación de vulneración”.

Se abordarán diversas temáticas en los diferentes encuentros que se realizan de manera virtual, en los que también se trabajará sobre los derechos sexuales y reproductivos, la anatomía de los órganos sexuales, sobre género, diversidades y nuevas configuraciones familiares, sobre los roles y estereotipos de género, la orientación sexual y la ley de identidad de género.

Además, este año se sumará un módulo para trabajar sexualidad y discapacidad.

Aplicar las herramientas

Por otra parte, en el curso se brindarán diversas herramientas teóricas, materiales y recursos didácticos, juegos, videos y materiales metodológicos que permitan a cada profesional construir sus propias estrategias de abordaje de la Educación Sexual en sus contextos de trabajo.

Entre los principales objetivos, el curso apuesta a la deconstrucción, a las representaciones en torno a lo que es la ESI, en cuestiones que, en principio, son muy básicas y tienen que ver con conceptos como el sexo, género,e identidad sexual, entre otras, pero que es necesario revisar.

Después, se va dejando lugar para los intereses y las temáticas que vayan surgiendo por parte de les inscriptes, lo que traen de sus áreas y ámbitos de trabajo.

La docente Verónica Delgado explicó que el trabajo final del curso siempre tiene que ver con aplicar la ESI en los ámbitos en los que se están desempeñando los participantes.

Tanto Delgado como Pereyra coinciden en la importancia de trabajar la ESI en el marco de la universidad y el poder brindar a los profesionales herramientas para responder de la mejor manera posible a las diferentes situaciones que se les presenten en el ejercicio diario.

En este sentido, también sostienen que este tipo de formación debiera ser transversal a todas las carreras de la universidad y tener su lugar dentro de las currículas.

El curso extracurricular de posgrado Educación Sexual Integral: formando profesionales capaces de abordarla, se dictará los días 17 y 24 de septiembre, y 1, 8, 15 y 22 de octubre de manera virtual.

Las coordinadoras comentaron que la sexualidad tiene que ver con el hecho de ser humanos, y todo lo que involucra: cuerpo, mente, espíritu, creencias. “Todo lo que tiene que ver con nuestra vida, nuestra historia vital. Desde que nacemos hasta que morimos, y no sólo focalizada en una relación sexual como generalmente se la ve”, sostuvieron.

En tanto, agregaron:“Entonces, si la miramos así, con esta amplitud, nos damos cuenta de la dimensión y la importancia que tiene en nuestras vidas. Desde el momento en que nacemos, cuando estamos en el nivel inicial, lo que vamos aprendiendo de los vínculos con otros y otras, expresar nuestras emociones, ir conociendo nuestro cuerpo, saber cuál es nuestra intimidad y privacidad separado de lo público”.

“No puede dejar de formar a profesionales con perspectiva de género, con una perspectiva vinculada a la educación sexual integral”, dijo la docente Verónica Delgado, que concluyó sobre este tipo de formaciones:“Creo que son compromisos sumamente necesarios”.