“Es la segunda vez que nos encontramos con esta situación desagradable. La FPA viene, rompe puertas, barretea y destroza todo, buscando no sé qué”, expresaron los dueños del lugar, quienes aseguraron no tener relación con ninguna actividad ilícita.
Según relataron, el comercio funciona desde hace 10 años y la actividad “está a la vista”. “El lugar es cochera mensual y lavadero. No tenemos antecedentes y no sabemos por qué pasa esto”, señalaron.
Los propietarios indicaron que en 2019 ya habían atravesado un allanamiento en el mismo espacio y que, en aquella oportunidad, tampoco se encontró algo ilícito. “La primera vez tuvimos que pagar las puertas nosotros. Firmamos un papel que decía que no encontraron nada”, afirmaron.
Además, denunciaron que durante el procedimiento actual se dañaron varios accesos del negocio. “Rompieron todas las puertas de ingreso al lavadero y la puerta que tiene acceso al galpón. No tengo problema en abrirle la puerta a nadie, pero no pueden hacer este daño”, remarcaron.
Los dueños aseguraron que deberán afrontar nuevamente los costos de reparación y cuestionaron la falta de información recibida. “Fui a Tribunales, pero nadie me explica nada, el porqué de estos allanamientos. Queremos que alguien venga y nos dé alguna explicación”, concluyeron.