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El Gobierno analiza controles más estrictos para las protestas: mochilas y banderas en la mira

La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó que estudian endurecer el protocolo para protestas vigente, tras los disturbios en el Congreso. Se busca limitar el ingreso de objetos que puedan ser utilizados "como armas"

Tras los graves incidentes registrados el miércoles pasado durante la manifestación contra la reforma laboral, el Ministerio de Seguridad de la Nación evalúa una reforma táctica en los operativos de control.

Alejandra Monteoliva, titular de la cartera, adelantó que el Poder Ejecutivo analiza medidas que incluyen desde la inspección de pertenencias personales hasta restricciones sobre elementos tradicionales de las marchas, como las banderas.

En declaraciones a Radio Rivadavia, la funcionaria explicó que el objetivo es robustecer el protocolo de actuación para concentraciones masivas. Según detalló, se está considerando la revisión sistemática de mochilas para detectar elementos prohibidos y la posible prohibición de mástiles de banderas, debido a su uso como proyectiles o armas blancas improvisadas.

"Si después van a estar usando los palos de la bandera como flechas o armas para tirarlas... vimos el miércoles pasado cómo los utilizaban", señaló Monteoliva en la entrevista.

La ministra enfatizó que la prioridad de su gestión es implementar mecanismos de control que garanticen el orden sin comprometer la integridad física de los ciudadanos ni de los efectivos policiales.

La iniciativa surge como respuesta directa a los enfrentamientos ocurridos mientras el Senado debatía la reforma laboral. Aquella jornada derivó en escenas de máxima tensión en las inmediaciones del Palacio Legislativo, tras supuestos ataques de manifestantes.

La respuesta de la Policía y Gendarmería incluyó el uso de carros hidrantes, gases lacrimógenos y avanzadas de infantería para dispersar la protesta. Ante este escenario, el Ministerio busca adelantarse a futuros conflictos mediante una fiscalización más rigurosa previa al inicio de las concentraciones, alineándose con la doctrina de seguridad que ya venía aplicando su predecesora en el cargo.