Allí se detalla la variación porcentual real interanual de las transferencias automáticas nacionales entre 2024 y 2025 para cada jurisdicción.
Así, Salta, Buenos Aires y Tucumán fueron las provincias con mayor suba. La Pampa, Córdoba y Santa Fe mantuvieron sus ingresos de 2024, explica el informe.
Y luego detalla: “Se aprecia que las tres provincias con mayor aumento real fueron Salta (+2,85%), Buenos Aires (+1,52%) y Tucumán (+1,5%). Por otro lado, en La Pampa, Córdoba, CABA y Santa Fe, el ingreso total derivado de esta fuente de financiamiento no tuvo cambios respecto a 2024. El consolidado de 24 jurisdicciones tuvo una suba de ingresos totales de solamente el 0,8%”, señala el Iaraf.
Este análisis permite afirmar que el margen fiscal de las provincias y de CABA para aumentar el gasto público, sin alterar su resultado fiscal previo, fue prácticamente nulo en 2025. Varias provincias terminaron el año con mínimo stock de recursos atesorados y con un resultado fiscal muy ajustado, explica el trabajo.
En el caso de provincias grandes como Córdoba y Santa Fe, las más perjudicadas por la dinámica de recursos nacionales, solamente para alcanzar un crecimiento real del 1% de sus ingresos totales, necesitan haber aumentado sus recursos propios un 2%, aproximadamente.
En el caso de Entre Ríos, la suba real necesaria del resto de recursos también habría sido del orden del 2% anual.
Por último, el informe advierte que de cara a 2026, la situación fiscal provincial luce muy desafiante. Con escaso margen fiscal, las provincias deben hacer un manejo del gasto que implique no superar un aumento real del orden del 3%, es decir un 28% nominal. Subas superiores implicarán un desorden fiscal. “Obviamente, para bajar el peso relativo del gasto en la economía y avanzar en la baja de impuestos, las subas deberán ser menores al 3%”, concluye.