El mandatario destacó que se ultiman los preparativos de cara a la tradicional fiesta de renovación de fe, con el esfuerzo conjunto de todas las instituciones locales. A propósito, el mandatario afirmó: “Estamos bastante bien preparados. Ya terminamos las reuniones con las fuerzas de seguridad y la Policía de la Provincia. La gente de la Municipalidad está atenta a cada detalle. Ahora estamos en la última etapa, la limpieza del pueblo”.
La presencia del gobernador Martín Llaryora está confirmada para el viernes 3 de mayo, día de la procesión, que está prevista pasadas las 16.15 horas.
El itinerario arranca con la llegada de peregrinos desde las 5 de la mañana y para este día están programadas misas cada hora. La celebración principal será a las 10 de la mañana en la plaza central del pueblo, con la presencia del obispo, monseñor Adolfo Uriona, y la misa de las 11 estará a cargo del obispo de Cruz del Eje, Hugo Ricardo Araya, quien visitará la localidad especialmente para la ocasión, dado que en el templo de la localidad de Cura Brochero, jurisdicción de aquella diócesis, se encuentra una imagen del Cristo de la Buena Muerte. La última misa de la novena será a las 21 horas.
La expectativa por la llegada de peregrinos es alta, especialmente en un año que ha sido desafiante en lo económico y lo social. No obstante, el intendente expresó que esta festividad religiosa “es una cajita de sorpresas”: “Puede venir muchísima gente porque están necesitados o puede ser muy poca porque no les alcanza la plata. Veremos qué es lo que sucede, por ahora es una incógnita”.
El día viernes se espera una jornada de gran afluencia de feligreses para la procesión del Cristo de la Buena Muerte. Ese día la misa está programada a las 15.30 horas y luego se realizará el recorrido por las calles con la imagen del santo patrono.
Para garantizar la seguridad durante los eventos, se desplegará un amplio operativo que involucra a diversas fuerzas de seguridad. Según explicó el jefe municipal, el procedimiento consiste en un trabajo mancomunado entre Policía de la Provincia de Córdoba, el Ejército, la Policía Federal y Bomberos Voluntarios de la zona.
Esta celebración no solo es un evento local, sino que trasciende fronteras y es conocida a nivel nacional. Al respecto, Grazziano concluyó: “Intentamos que año a año vaya creciendo. Sin dudas, la presencia del gobernador marca la importancia que tiene esta fiesta en Córdoba”.