Refugio que rescata perros en estado crítico solicita alimento
En el hogar transitorio hay alojados aproximadamente 70 animales, que van desde los 45 días a los 10 años. Se mantienen gracias a las donaciones que les realizan a los cuidadores.
El refugio de animales “Ojitos que perdonan” está en funcionamiento desde hace 5 años, cuando Jimena Junco tomó la decisión de darles hogar a animales que se encuentran en una situación crítica, y en la actualidad está solicitando alimento.
“En el refugio utilizamos una bolsa de 20 kg de alimento por día para darles de comer a los animales”, comentó la fundadora de “Ojitos que perdonan”.
Los caninos que se encuentran en el refugio son animales sin dueño y que constituyen “casos críticos”, es decir, perras preñadas, con sarna, bicheras, TVT (tumor venéreo transmisible), desnutrición y tumores.
En el refugio, suelen tener un estimativo de 60 adultos, más las perras que estaban preñadas y se encuentran amamantando. “Ahora tenemos cuatro perras amamantando. Una tiene 8 y otra tiene 7 cachorros”, manifestó Junco.
En la actualidad tienen 30 cachorros y 45 adultos que no superan los 10 años.
“La idea es que cada uno sea responsable de su mascota. Cada uno tiene que buscar la manera de darle la comodidad que el animal necesita y, si no lo puede tener en su casa, darlo en adopción”, resaltó la encargada del refugio e hizo énfasis en que los caninos que ingresan al hogar son animales que no están sanos.
Cuidados
A los perros que nacen en el refugio pasados los primeros 15 días de vida se les realiza un plan de desparasitación. Una vez que se destetan, a los 45 días, se comienza con el plan de adopción.
Los cachorros machos se castran a los 8 meses y las hembras, a los 6 meses. Si los animales fueron dados en adopción por el refugio, las cuidadoras de “Ojitos que perdonan” se encargan de sacarles un turno en el Centro de Castración de la ciudad para que allí se les realice la intervención de manera gratuita.
Los animales que ingresan al refugio reciben los cuidados necesarios y, una vez que están sanos y rehabilitados, son castrados, se les coloca la vacuna antirrábica y luego se les busca hogar.
Adopción
Para poder adoptar un canino que se encuentra en el refugio “Ojitos que perdonan” se debe ingresar a la página en Facebook o por Instagram y dejar un mensaje con la solicitud de adopción.
Luego, desde la página, realizan una serie de preguntas básicas y se visita el posible hogar para constatar que el domicilio que dieron los adoptantes es real y visualizar que el lugar, donde estará el animal, posee las condiciones necesarias y aptas para su bienestar.
Una vez que culmina la primera etapa, el adoptante puede acercarse hasta el refugio a elegir un canino o, en su defecto, que el canino lo elija a él. También el animal puede ser seleccionado por medio de las fotografías que se suben a las cuentas de la página y, dependiendo las condiciones, el animal es retirado del refugio o es llevado por algún integrante hacia su nuevo hogar.
“Las condiciones son que tengan patio grande para que el perro no ande en la calle. Que sepa que, desde el momento en que se hace cargo de la adopción, se tiene que hacer cargo de vacunarlo, alimentarlo, desparasitarlo y castrarlo”, resaltó la cuidadora.
Desde el refugio hacen visitas una vez por mes por los hogares adoptantes para controlar que el animal se encuentre en buenas condiciones.
Responsabilidad
Quienes integran el refugio subrayan que es importante que cada persona que desea adoptar un animal tiene que tener en cuenta que conlleva una gran responsabilidad, sobre todo si es alguno de ese refugio en particular, ya que son perros adultos y que han pasado por alguna situación crítica.
Historia
El refugio está en funcionamiento en la ciudad desde hace 5 años. Actualmente son 18 personas las que se turnan para ir a visitar a los animales unas 5 horas al día para alimentarlos, bañarlos y darles los cuidados necesarios.
Las instalaciones han sido construidas por las personas que se encuentran trabajando en el hogar transitorio, gracias a donaciones que ha hecho la gente, como alambrado, cuchas y maderas.
Una de las chicas que forman parte del refugio ha decorado los alambrados y distintas partes del lugar con corazones de plástico que llevan el nombre de los animales que están presentes en el hogar, como así también de aquellos caninos que han sido adoptados.