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El Obispo anunciará mañana la fecha de elevación a basílica del Santuario de La Consolata

Diversas obras de mejoramiento se desarrollaron en el Santuario durante los últimos meses para prepararlo de cara a esta elevación a basílica menor.  

El obispo diocesano, Monseñor Adolfo Uriona encabezará mañana la conferencia de prensa en la que se anunciará y brindarán detalles acerca de la fecha oficial de la Declaración de Basílica al Santuario Nuestra Señora de la Consolata de Sampacho.

En la oportunidad también estarán presentes el padre Osvaldo Leone, párroco del Santuario de la Consolata; el padre Carlos Forcato, responsable de la Comisión Diocesana de Liturgia; y el intendente de Sampacho, Franco Suárez.

La conferencia tendrá lugar a las 10 horas en la Casa del Laico, ubicada en la calle Buenos Aires 277, de la ciudad de Río Cuarto.

Desde el Obispado, consideraron que se trata de “un momento histórico para nuestra diócesis y para la devoción a la Virgen de la Consolata”.

Ceremonia previa

El pasado 16 de marzo, Monseñor Uriona presidió en el Santuario la ceremonia de dedicación del templo y consagración del altar.

Este acto litúrgico, repleto de simbolismo sagrado, es un paso esencial hacia la elevación del santuario a la dignidad de basílica menor, según los criterios del Vaticano.

La ceremonia comenzó con la entrega simbólica de las llaves del templo al obispo por parte de los artesanos responsables de la renovación del santuario, seguida de la apertura de las puertas por el párroco Osvaldo Leone, dando inicio a la celebración.

Durante el rito, se bendijo la sede y el ambón, y se ungió el altar con aceite santo, seguido de la aspersión de agua bendita sobre el altar y los presentes.

Los sacerdotes encendieron velas en las columnas del santuario y ungieron cruces en cada una de ellas, mientras que el padre Leone incensó el altar.

Un momento emotivo se vivió al vestir el altar con un nuevo mantel y adornos florales, y se depositaron dentro del altar actas y reliquias de San Teófilo y del Santo Cura Brochero. Con el encendido de las luces y el repique de campanas, se recordó que “Cristo es la luz para iluminar las naciones”.

La celebración culminó con el Himno a la Virgen de la Consolata, interpretado en el histórico órgano de la parroquia. Al finalizar la ceremonia, el camarín de la Virgen permaneció abierto para que la feligresía pudieran admirar las mejoras realizadas en el templo.