Río Cuarto Handball volvió a las canchas de la mejor manera. El equipo local arrancó con dos triunfos su participación en la Liga Villamariense. Fue el retorno a las competencias después de dos años de pandemia. “Fue inigualable la sensación de jugar otra vez”, dice Yamila Gallardo, una de las referentes históricas de la institución, en diálogo con Puntal.
Hasta 2020, el equipo jugaba en la Liga del Interior de Córdoba, pero la pandemia detuvo la actividad. Ante la falta de certezas por la reanudación, las riocuartenses decidieron inscribirse en el certamen de Villa María. “Sabíamos que nos íbamos a encontrar con un buen nivel y por eso nos preparamos con todo”, explica Gallardo. Agrega que los dos encuentros que disputaron el domingo fueron muy especiales.
“Estábamos muy ansiosas y con una adrenalina tremenda. Fue muy intenso lo que pasó”, cuenta Gallardo sobre lo que fue el regreso a las canchas. Añadió que las dos victorias fueron muy importantes porque algunas de las chicas que jugaron fueron debutantes dentro del equipo. “Para nosotras, las más grandes, era muy importante poder transmitirles toda la emoción que se siente estar adentro de la cancha. Más todavía si tenés a tu familia apoyándote desde afuera”, describe la jugadora de Río Cuarto Handball.
Los triunfos conseguidos ante Gladiadoras y Pozo del Molle les permiten a las riocuartenses comandar la Zona A con seis unidades. En quince días volverán a jugar. Quedan tres fechas para el cierre de la primera fase. Los dos primeros equipos de cada zona avanzan a las semifinales del torneo Apertura que finaliza en junio.
Por otro lado, la institución continúa con su proyecto de divisiones inferiores. “La verdad es que cada vez se suman más chicos y chicas. Estamos muy felices en ese sentido, porque para nosotras es lo más importante. Se trata de aportar algo, más allá de que podamos jugar o no. Es una pequeña semilla para que el handbol siga creciendo”, explica Gallardo.

