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La Maternidad Kowalk cumple 100 años dándole vida a la ciudad

La icónica institución fue fundada el 4 de marzo de 1923 gracias a la donación del matrimonio de Hortensia Gardey y Carlos Kowalk. Su puesta en marcha posibilitó el nacimiento de niños en un espacio seguro

Este sábado 4 de marzo la Maternidad Hortencia Gardey de Kowalk cumple 100 años de vida en Río Cuarto. Y es justamente vida la palabra que mejor la define, ya que a lo largo de su centenario miles y miles de personas llegaron al mundo gracias a las prestaciones que allí se brindan.

Hoy, a pesar de la proliferación de instituciones públicas y privadas que se dedican a atender partos, la Maternidad sigue siendo el centro asistencial donde más alumbramientos se producen anualmente en la ciudad. El año pasado, por ejemplo, se recibieron 1.126 niños y niñas, lo que da un promedio de un poco más de 3 nacimientos por día.

El investigador Omar Isaguirre enumeró a Puntal algunos datos centrales de la historia que arrancó antes de 1923 y que fueron guardados gracias al doctor Américo J. Frigerio en un libro de su autoría. En ese marco, el coordinador del Archivo Histórico Municipal dijo que “no menos de cuatro generaciones de riocuartenses y de pueblos vecinos vieron la luz de la vida, tras los grises muros que protegen” a la institución ubicada sobre calle Kowalk al 600.

Al mismo tiempo, Isaguirre destacó “la profesionalidad y la dedicación de los trabajadores que le han dado un merecido prestigio y legítimo reconocimiento en esta centuria”.

-¿Cómo surgió este proyecto que marcó un antes y un después en Río Cuarto?

-Primeramente, la dama Hortensia Gardey convenció a su esposo Carlos Kowalk; luego, juntos concibieron la maravillosa idea de hacer construir una “casa de maternidad”. No hubo titubeos, rápidamente se pusieron en la empresa de hacer realidad la novedosa y sustancial casa de salud, que sólo existía en algunas capitales del país. Ellos aplicaron filantropía en estado puro. Así las cosas, el primer paso fue la compra de dos espaciosos terrenos, encargar los planos del proyecto y poner la organización técnica en manos del médico de la familia, el doctor Manuel Noroña, elocuente “factótum” de la realización. Los aprestos se sucedieron sin pausa, colocándose la piedra fundamental el 23 de abril de 1922 en el sitio adquirido. Justamente el doctor Noroña comunicó a la intendencia semejante determinación, tres meses después. El señor Kowalk, dirá luego: “… el acto de desprendimiento pertenece única y exclusivamente a mi esposa llevando mi adhesión y entusiasmo, pero es ella a quien corresponde la creación de la futura Casa de la Maternidad”. Ni bien se difundió la buena nueva por los diarios del país, todas fueron muestras de beneplácito y el presagio de mejores tiempos para la salud pública de la urbe.

-¿Quién se ocupó de la construcción?

-La espléndida construcción estuvo a cargo de la empresa local Berti Hermanos, terminada en apenas once meses, y fue inaugurada el domingo 3 de marzo de 1923 con equipamiento y personal adecuado. La prensa narró: “Bendijo el edificio el cura párroco Francisco Ferreyra y a continuación el Intendente Vicente Mojica hizo gala del derroche de su verbo elocuente, impresionando al auditorio que le tributó una tempestad de aplausos. Le siguió en el uso de la palabra el Director del establecimiento, Dr. Manuel Noroña, que goza de intenso afecto en la población, y que el público premió con entusiastas manifestaciones de adhesión; en su discurso manifestó que procedía a inaugurar un establecimiento sanitario íntegramente realizado con exclusividad para maternidad, lujo que solo podían permitirse muy pocas ciudades del país, ya que habitualmente las más dotadas cuentan con algunas salas de maternidad anexas a hospitales; continuó detallando todas las nuevas dependencias divididas en dos sectores: uno gratuito y el otro pago o pensionado, tal cual ha sido ya mencionado con anterioridad. Los planos fueron confeccionados por los ingenieros Miguel Ángel Taboada y N. Jauregui, dirigiendo la construcción el ingeniero Alfredo Fotheringham”. Días después, el 7 de marzo de 1923, nació el primer bebé: Alejandro Carlos Agnes. Los donantes Hortensia y Carlos fueron los padrinos de bautismo. El niño, que “nació de nalgas”, recibió como gratitud el segundo nombre: Carlos.

-Hasta ese tiempo, ¿dónde se atendían los partos?

-El tema de la procreación era un viejo problema social en Río Cuarto a inicios del Siglo XX, situación que venía desde tiempos remotos. No había entonces, suficiente conciencia del Estado responsable en asistencia social y garantía de la salud pública. El viejo Hospital de Caridad ofrecía un servicio deficiente en semejante aspecto. Hasta que llegaron las primeras parteras, las curanderas y las comadronas. Ellas fueron quienes se ocupaban de tan sensible y delicada misión, no siempre con feliz resultado. Las mujeres, por lo común, recibían a sus vástagos en el domicilio, excepto algunos casos que podían atenderse viajando a Córdoba o Buenos Aires. Las dificultades de salubridad e higiene y los partos penosos era la dominante. En particular, para los sectores carenciados de la población. Muchas madres e infantes, lamentablemente, murieron en el intento. Las estadísticas fueron alarmantes. Estas consabidas y tristes noticias llegaron a oídos de una conmovida Hortensia Rosalía Gardey, acomodada dama de la sociedad, casada con Carlos Kowalk, quienes habían formalizado una buena posición en la comunidad y fueron determinantes para la decisión.

-¿Siempre estuvo bajo la órbita municipal?

-Sí. Atravesaba la primera intendencia de don Vicente Mojica, quien desarrollaría tres administraciones de perdurable recuerdo. Ya se había comprado el terreno y colocada la piedra basal, a unas cuadras del centro, cuando el 20 de julio de 1922 fue anoticiado de la voluntad de los donantes. Informado el Concejo Deliberante, sin duda ninguna el 10 de noviembre de 1922 aceptó el magno ofrecimiento destinado para “atender exclusivamente enfermas de parto y de ginecología, bajo las condiciones y la forma establecida” en el reglamento dictado al efecto. En algún momento, por 1930, se creó una eficaz Comisión de Apoyo. Entre los años 1993-94 se creó la Fundación homónima, bajo un estatuto que perdura hasta el presente en la administración del establecimiento. No faltaron cuestiones complejas a resolver, pero siempre se han ido subsanando por el Municipio y el apoyo social e institucional.

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-¿Cómo era la zona en la que se construyó la Martnidad?

-La zona elegida, por entonces, estaba absolutamente baldía y fue comprada exclusivamente para la construcción de un amplio edificio, confortable y luminoso, contemplando jardines, árboles y plantas para embellecerlo. La calle del frente recibió el nombre de Ingeniero Carlos Kowalk, padre del caballero donante, en los aledaños donde funcionaba la Barraca Ferrer. Hasta nuestros días, siempre está recibiendo mejoras, adecuaciones y equipamiento apropiado.

-Más allá de las personas que donaron las instalaciones, ¿quiénes fueron las figuras fundamentales para su consolidación y crecimiento a lo largo de la historia?

-Desde un primer momento, hubo esmero para conformar los mejores planteles de médicos y auxiliares de servicios. A través de los años, profesionales reconocidos fueron directores de la Maternidad. La memoria rescata algunos nombres entre cientos. La primera planta: director, Dr. Manuel Noroña; médico de sala, Dr. Gumersindo Enrique Eusebio Alonso; partera interna, Rosa N. Drago (reemplazada por Angelina Lobos de Riner); ecónoma, Catalina Vda. de Goya; enfermeras, Estefanía de Caneda y María Gerbes; mucamas: Margarita Prado, María Muñoz y Josefina Pereyra; cocinera: María Pereyra; ayudanta: Luisa Aguilera; lavandera: Rosario de Aguilera; portero: Juan Caneda. Los directores: 1923 Dr. Manuel Noroña; 1925 Dr. Cayetano Vitale; 1928 Dr. Félix Fortunato Imposti; 1930 Dr. Pedro Pury; 1930 Dr. Ernesto Álvarez; 1930 Dr. Manuel Noroña; 1932 Dr. León S. Bonino; 1942 Dr. Salvador C. Costanzo; 1949 Dr. Humberto Julio Mugnaini; 1951 Dr. César Cortona; 1951 Dr. Humberto Julio Mugnaini; 1955 Dr. Raúl Casal; 1955 Dr. Pascual Pablo Dauría; 1957 Dr. Andrés Vicente Meinero; 1978 Guillermo Alejandro Montes; 1983 Dr. Carlos Salvador Costanzo; 1987 Dr. Aldo Lepoldo Lagioia; 1991 Guillermo Alejandro Montes; 1992 Dr. Raúl Vicente Federighi; 1992 Dr. Marcelo Armando La Falce; 1999 Dr. Juan Carlos Aprá; 2006 Dr. Daniel Eduardo Grippo; 2020 Dra. Diana Amelia Portela. Otros médicos: Ernesto Álvarez, Raúl Aparicio, Ubaldo Ignacio Garimaldi, Hugo Osmar Gaudino, Marcelo Pedro La Falce, Juan Carlos Mondini, Leopoldo Tacca, entre muchos. Personal de perdurable recuerdo entre obstetras y enfermeras: Berta Arent, Estrella Barjacoba, Angela Cotz, Alcira Dávila de Fajardo, Catalina Evaristi de Lorenzatti, Nélida Lamborizzio de Villafañe, Fanny Lorio de Abuzaid, Otilia Giúdice, Petronila Luján, Gregoria, Filomena y Dina Mercado, Teresa Montes, Esther Palacios, Herminia de Pérez, Dominga Teresa Romano de Montes-Finola, Nelly Sotelo, Blanca Torres de Mercau, Argelia Villegas, Marta Yenarópulos, Pura Verde ecónoma, entre decenas de abnegadas mujeres hasta nuestros días.

Celebraciones por el centenario

Con motivo del centenario de la Maternidad Kowalk, el Municipio definió una agenda de actividades.

El martes 7 de marzo se realizará el descubrimiento de una placa recordatoria y, posteriormente, un recorrido por la institución. Será a las 19 horas.

En tanto, a las 20, se desarrollará el acto protocolar en el Teatro Municipal.

Los donantes

-Hortensia Rosalía Gardey: nació en Río Cuarto el 16 de agosto de 1871 en el hogar formado por la dama francesa Marie Laborde (1848 – 1908) y el súbdito francés Jean Gardey (1844 –1914). Fue la segunda entre cinco hermanos (Pedro, Juan Luis, Adela y María Adela). Su familia, establecida en Río Cuarto por 1870, acumuló una apreciable fortuna debida a la acertada concepción comercial-empresarial de su padre, sumando acertadas inversiones en campos agropecuarios entre Reducción y Las Acequias. El 26 de enero de 1895 contrajo enlace en Río Cuarto con el joven Carlos Kowalk. Un año después, el 8 de marzo de 1896 nació el único hijo de la pareja: Carlos Juan Gregorio Kowalk. Dama de vida hogareña, nunca tuvo actuación pública o social para destacar. Falleció en Buenos Aires el 19 de mayo de 1925 a los 53 años.

-Carlos Kowalk: nació en Río Cuarto el 21 de abril 1868, hijo de la dama puntana Lorenza Jofré y del ingeniero alemán Carl Kowalk. A un mes de nacer quedó huérfano por el asesinato de su padre. Comerciante primero; luego productor agropecuario, propietario de las estancias: La Independencia, La Hortensia y El Porvenir (Fraga, San Luis). Simpatizante de la Unión Cívica Nacional, después del Partido Demócrata. Concejal período 1926-1927 por el Comité de Comercio. Formó parte de diversas instituciones de Río Cuarto. Tras el fallecimiento de Hortensia Gardey, su primera esposa, se casó en segundas nupcias (1926) con María Victoria Calderón (1885 –1969), con quien tuvo una hija: Martha J. Kowalk Calderón. A los 60 años murió en Buenos Aires el 21 de mayo de 1928.

Nicolás Cheetham. Redacción Puntal